La crisis griega le da alas a la idea de un Fondo Monetario Europeo


Nicolas Sarkozy (D), presidente de Francia, y el primer ministro griego, George Papandreou, en las cita que se dieron para discutir la crisis griega. Francia y Alemania han propuesto una especie de Fondo Monetario Europeo para paliar las crisis como la de Grecia. FOTO LA HORA: AFP MIGUEL MEDINA

La idea de un Fondo Monetario Europeo para los paí­ses de la Eurozona en dificultades avanza gracias a la crisis financiera griega, que puso en evidencia las lagunas de la unión monetaria, a pesar de que algunos de sus miembros están aún divididos sobre su finalidad exacta.


«La Comisión (Europea) está lista para proponer un instrumento europeo de ese tipo que tiene el apoyo de los miembros de la zona euro», indicó el comisario europeo de Asuntos Económicos, Olli Rehn, en una entrevista publicada hoy por el diario alemán Times Deutschland.

Su portavoz Amadeu Altafaj Tardio precisó que Bruselas querí­a avanzar rápidamente con la idea.

El martes mismo, Rehn tiene previsto «informar» a todos los miembros del ejecutivo europeo de «las discusiones en curso» sobre el tema, de cara a próximas propuestas más amplias destinadas a coordinar mejor las polí­ticas en el seno de la Eurozona, dijo el vocero.

La crisis presupuestaria de Grecia, seguida de la revelación de un déficit público mucho más importante de lo previsto, abrió un debate sobre la necesidad de la zona euro –integrada por 16 paí­ses de la Unión Europea (UE)– de dotarse de un mecanismo de ayuda financiera.

Esta posibilidad constituirí­a una revolución para la unión económica y monetaria lanzada en 1999.

Hasta el momento, y en forma paradójica, sólo los paí­ses de la UE no miembros de la zona euro podí­an recibir préstamos de emergencia, tal como se vio durante la crisis con Letonia, Hungrí­a y Rumania.

Un mecanismo de ese tipo no estaba previsto en la Eurozona a raí­z del bloqueo de Alemania, que veí­a en esa posibilidad un aliento al laxismo presupuestario en los paí­ses que utilizan la moneda única.

Sin embargo, la crisis griega cambió la situación.

«Para la estabilidad de la zona euro, necesitamos una institución que disponga de las experiencias del FMI (Fondo Monetario Internacional) y de poderes de intervención similares», afirmó el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schí¤uble.

Schí¤uble tiene pensado hacer propuestas «próximamente» en sintoní­a con Francia, señaló el lunes su portavoz.

«Una unión monetaria debe ser capaz de superar las crisis por sí­ misma», ya que pedir ayuda al exterior es «una señal de debilitamiento de este espacio», argumentó.

Queda por saber el modo preciso de funcionamiento de este fondo, una cuestión que promete un debate animado entre los paí­ses europeos.

Los préstamos del fondo europeo tendrán como contrapartida «condiciones estrictas» a respetar, como ahorros presupuestarios o a veces reformas impopulares, tal como pide el FMI, advirtió Olli Rehn.

Los alemanes insisten mucho en ese aspecto.

Según el diario Financial Times Deutschland, Berlí­n querrí­a incluso reforzar el arsenal de sanciones contra los paí­ses de la zona euro demasiado flexibles en el área presupuestaria: supresión de subvenciones europeas y suspensión durante al menos un año de los derechos de voto durante las reuniones ministeriales de la UE.

PROPUESTA Fondo Monetario Europeo


El ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schí¤uble, reveló que Alemania y Francia están considerando la creación de una versión europea del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Fuentes informan que al parecer la idea surgió a raí­z de la crisis económica que atraviesa Grecia aunque no es factible que ese organismo se cree a tiempo para lidiar con esa situación.

En todo caso, explica, el organismo servirí­a para corregir o prevenir futuras crisis dentro de la llamada zona euro, la unión monetaria que aglutina a 16 de 27 estados miembros de la Unión Europea (UE).

Aunque aún el proyecto está en sus fases iniciales, la idea de Schí¤uble es dotar al bloque comunitario de una agencia que fiscalice y ofrezca asistencia financiera del mismo modo que lo hace el FMI y que sea financiada por el conjunto de los integrantes de la UE.

Esta iniciativa demuestra la oposición de varias capitales europeas a que el FMI intervenga en la solución de la crisis griega.

A los polí­ticos europeos «parece no agradarles las implicaciones de que ellos mismos no puedan resolver sus propios problemas», apunta.

Hablando a la prensa de su paí­s, Schí¤uble remarcó que «para mantener el equilibrio interno de la eurozona necesitamos una institución que tenga experiencia y pueda intervenir de manera similar al FMI».

En sus palabras, «no estamos planeando crear una institución para que compita con el Fondo Monetario Internacional».

Sin embargo, «necesitamos para la estructura interna de la zona euro un organismo que posea la experiencia del FMI y tenga poderes ejecutivos similares».

Analistas económicos dicen que la creación de un fondo similar al FMI permitirí­a responder a las acusaciones de que la Unión Monetaria Europea carece de solidez y de unidad polí­tica para solucionar emergencia como la griega.

A su vez, expresa Andrew Walker, algún tipo de propuesta de mecanismos para atajar ese tipo de problemas ayudarí­a a reducir la incertidumbre que ha afectado a los mercados en los últimos cuando los inversores han intentado predecir el grado de voluntad alemana de socorrer a Grecia.