Esto último sigue diciendo Villalobos, hace que la acción internacional se esté convirtiendo en imposición sobre una minoría. Los anuncios de gobernantes de ir a Honduras a restablecer a Zelaya en el Gobierno se vuelven así provocaciones que incentivan a la lucha callejera de ambos bandos y ese no es el papel de la Comunidad Internacional. Aislar a Honduras polariza más a los centroamericanos.
Las derechas económica y política se han alineado con el nuevo Gobierno y esto se puede extender a todo el continente, porque no sólo se trata de definir posiciones frente al golpe sino también frente a Chávez. Con la imagen de tanques y soldados re abriendo heridas y pasiones, no es costoso decir que lo que en realidad ocurrió en Honduras es que le pusieron un alto a la intromisión de Chávez. La forma con la que actuaron los políticos y militares hondureños responde a la transición de un país, pero no hay que equivocarse, Honduras es la víctima, Chávez el victimario y Zelaya un pobre ingenuo que fue utilizado para crear este con
Mi comentario es que el enfoque de Villalobos frente a la intromisión del coronel Chávez en América Latina es contundente luego que después de 40 años de «democracia» todavía incipiente en Venezuela y luego de un Gobierno de la Social Democracia, el de Carlos Andrés Pérez, apareció el mencionado Coronel con sus trajes camuflados y sus boinas rojas esgrimiendo un populismo muy sui géneris viajando constantemente con su maleta de petrodólares e interviniendo a su gusto queriendo manejar la región y el continente como un club de filiación privada. En Perú con el conflicto de la Amazonia y anteriormente en el mismo país apoyando a un militar sin trayectoria que rinde culto a su línea de pensamiento, el oficial Ollanta Umala.
En Colombia con su apoyo a las FAR, notorio en el caso del guerrillero Raúl Reyes muerto en una incursión táctica del Ejército de Colombia en territorio de Ecuador por órdenes del presidente Uribe y que causó un conflicto entre las dos naciones. En Centroamérica sin el dinero de Chávez, Daniel Ortega no hubiera podido reabrir un frente electoral en Nicaragua. Chávez desestabiliza democracias sin que nadie esté atacando a Venezuela. Los rostros de Ortega y Correa (se refería a las imágenes de la llamada reunión de los países del ALBA) no fueron de tristeza por un presidente derrocado (en referencia a Zelaya) sino de alegría porque les permite gobernar hacia afuera en vez de solucionar problemas en sus países y sus consignas para la lucha demuestra que quieren muertos, el aislamiento interno abona la violencia. Lo que se necesita termina diciendo Villalobos es una política de mediación y no acciones diplomáticas que contribuyan a la confrontación ya que sólo es cuestión de tiempo para ver que Chávez convoque a otro conflicto en otro lugar. No puede la Comunidad Internacional exigirle a Honduras restituir a Zelaya sin hacer nada frente al fraude que hizo Ortega en Nicaragua y sin hacer nada para ponerle alto al intervencionismo de Chávez.
Para terminar estoy de acuerdo con todo lo dicho por Villalobos y considero que Ortega y Chávez están siendo un veneno para que Centroamérica pueda dar un paso adelante .Por otra parte me dio gusto la intervención del cardenal Ramón Madariaga de Honduras quien con voz firme y serena sin falsos populismos, señaló las violaciones a la Constitución por parte de Zelaya, que dieron inicio al conflicto surgido. En cuanto al Secretario de la OEA José Miguel Insulza le ha quedado grande el cargo engrosando su corpulencia sus ínfulas de pro cónsul romano quedando bien con los gobiernos del club de Chávez para reforzar su continuidad en la Secretaría de la OEA esto a pesar de que como un señor el actual presidente Micheletti manejó la parcialidad de Insulza dentro de un marco de dignidad sin confrontación. En Guatemala la venida del mencionado «caballero» de la OEA no le sirvió de nada al país, sino al gobierno para sacarle las castañas del fuego a través de una actitud pasiva como si nada estuviera sucediendo a pesar del descalabro en que vivimos y más pareció que venía de vacaciones
Por último es lamentable que las cadenas hispanas de televisión en el caso de Honduras adoptando una actitud parcial siguiendo la corriente populista, se hayan convertido en una especie de encuestadoras como si se tratara de un concurso de belleza, cuando en realidad se trata del futuro de la región. La actitud del Gobierno de Obama ha sido prudente favoreciendo la mediación de Arias que al menos no lanzó un grito en el cielo secundando a Chávez y Ortega por lo sucedido. Si la Casa Blanca viera con buenos ojos a Zelaya y no le conociera las faltas en las que incurrió al faltar a la Constitución y quizás otras, le hubieran permitido aterrizar en la base de Palmerola a pocos minutos de Tegucigalpa