1. INTRODUCCIÒN: Desde el 14 de enero de 2013 se inició otro año de calvario educativo para los alumnos, que suman tres millones y fracción, padres de familia y profesores, debido a que, nuevamente y por enésima vez, no hay infraestructura adecuada, no hay edificios escolares, no hay profesores, porque además, aún no se han contratado los 25 mil maestros que requiere el flamante Mineduc para atender las necesidades que requiere el sistema. Esta modalidad, inventada por el gobierno de Arzú, continúa con inestabilidad laboral de los maestros y sin las prestaciones laborales mínimas necesarias.
A todo ello debe agregarse la intransigencia de la actual Ministra de Educación, que con su “va porque va”, impone un nuevo bachillerato “con énfasis educativo”, elimina la carrera del magisterio de un plumazo y envía la formación inicial docente a la Universidad, con el cuento de “mejorar la calidad de la educación”. Esto constituye una violación al derecho universal de la educación a los jóvenes y un serio y difícil problema socioeconómico para los padres de familia y a la comunidad educativa en general. Solo el 1% tiene acceso a la Universidad en Guatemala.
2. En la agenda latinoamericana mundial 2006, aparece un interesante artículo cuyo título: “Por una pedagogía crítica y transformadora”, apunta interesantes consideraciones que plantean el problema de fondo de la educación en Guatemala, como si fuera escrito para el aquí y el hora de nuestra patria. Cita a Marco Raúl Mejía de Colombia y a Xabier Gorostiaga. De sus reflexiones establecen que el fenómeno del capitalismo actual “se concentra en una acumulación tecnológica basada en la intensidad del conocimiento.” Dice Marco Raúl Mejía “que la relación que establece Gorostiaga, entre conocimiento, tecnología y riqueza, constituye un triángulo en cuyo centro hay un elemento que él obvia y que a nuestro parecer es el más importante: el poder.” Para analizar el dominio de unos sobre otros hay tres componentes importantes: Uno, las posibilidades de acceso a la información. Dos, las capacidades para gestionarla. Tres, la construcción de un conocimiento significativo y permanentemente actualizado. En función del control, quien gobierna apunta a dos cuestiones claves: a) las relaciones humanas, y b) la construcción de modelos sociales. Para ello hay dos elementos fundamentales. Uno, los medios de comunicación, en relación a la información y dos, la escuela en relación al conocimiento. Así “medios de comunicación y escuela son sujetos determinantes para conseguir la conducción de la sociedad porque posibilitan la creación y –sobre todo-, la transmisión de una manera interesada de entender la realidad.” Luego apunta el lenguaje que hoy se maneja “técnicamente” en el campo educativo para justificar procesos de descentralización y autonomía escolar: “educación para la competitividad, planes de flexibilidad en CURRÍCULOS y programas, metodologías de trabajo en equipo, estímulos a la innovación educativa y A LA FORMACIÓN PERMANENTE, búsqueda constante de la CALIDAD, educación como inversión en capital humano.” Es decir los principios del mundo empresarial de hoy en día. Mes aún: “EN EL ÁMBITO DE LOS CURRÍCULOS, VERÍAMOS EN ESTE ANÁLISIS: UN PREDOMINIO DEL APRENDIZAJE TEÓRICO-CONCEPTUAL SOBRE EL APRENDIZAJE ANALÍTICO –REFLEXIVO.” Aquí es donde se considera el verdadero núcleo de la cuestión de fondo. El problema de robotizar, de no dejar al alumno que piense, que razone, que ejerza su derecho inalienable de interpretar el mundo, la vida, la sociedad, a sí mismo y al otro. Esta es la mayor tragedia que se vive en el actual sistema educativo guatemalteco y que se quiere fortalecer màs con la estrategia de eliminación de la carrera del magisterio del nivel medio por parte de la actual administración del Ministerio de Educación guatemalteco. Por ello el documento consultado para la presente reflexión apunta que: “los objetivos de la escuela son: a) la formación de personas- productoras que se preparen para la polivancia y el dinamismo de la economía globalizada, trabajadoras y trabajadores reciclados constantemente al camaleónico ritmo del mercado mundial. Y b) personas-consumidoras que con su consumo acrítico e inducido estimulen de forma permanente el círculo productivo y las formas de economía actuales basadas en la INEQUIDAD, y la concentración de la riqueza.” Por ello el Ministerio de Educación ejecuta las directrices emanas de AID, una especie institución dentro de la Embajada de los Estados Unidos, para la educación, quien dicta lo que tiene que hacer el Mineduc. Lo que lleva a preguntarse ¿Para qué está el flamante Consejo Nacional de Educación, después de diez años de “diálogo” con tres administraciones de gobierno a través de la Comisión Consultiva para la Reforma Educativa? Pero nuestros investigadores apuntan con mayor precisión: “la escuela se convierte así en una herramienta subsidiaria del PROYECTO NEOLIBERAL, un proyecto que por principio de supervivencia, reniega de la formación humanista y crítica de personas-pensantes que, siempre, son una amenaza para las situaciones de dominio y privilegio establecidas.” Sin duda hay muchas más ideas fuerzas que comentar de este interesante documento. Se concluye con esta idea alentadora: “es urgente recuperar el sentido político y transformador de la educación y de la institución a la que se otorga la responsabilidad de diseñarla: la escuela. La época y el contexto que ahora hemos dibujado piden una escuela con decidida vocación política que, -recuperando la etimología griega de la palabra-
Prepare seres capaces de intervenir activamente en sus polis/comunidad humana, luego, ciudadanos preparados para una intervención crítica, transformadora colectiva y solidaria, construirían el bien común y combatirían las formas de injusticia y abuso causadas por la acumulación escandalosa de riqueza y poder. Se trataría de una escuela decididamente militante, nunca neutral, y que toma partida por la “revolución ética”.
3. Conclusiones. Esta breve referencia del documento citado, ilustra el verdadero fondo del problema de la educación guatemalteca y del sistema que proponen las actuales autoridades del Mineduc. Esta es la “lucha” que las y los jóvenes iniciaron en mayo de 2012 y que muchos guatemaltecos no saben y otros no quieren comprender. Esta es la verdadera razón de la propuesta de la estrategia de anular la carrera de magisterio del nivel medio. No interesan personas-pensantes. Lo que se requiere es mano de obra barata y calificada para pasar a ser “objetos”, “cosas”. No personas con dignidad y con respeto. Por todo ello, la intención de esta reflexión es: primero llamar a todas y todos los guatemaltecos a unirse y apoyar las justas demandas de la población, particularmente el área rural y los departamentos del interior del país y de las áreas marginales de la ciudad capital. En segundo lugar para reconocer el valor, la gallarda y el carácter de los estudiantes, de las estudiantes de la carrera de Magisterio, porque hacen lo que muchos maestros y maestras deberían asumir, pero que como son seguidores de seudodirigentes magisteriales que los vendieron por 30 monedas. PREFIEREN CALLAR. La historia se repite, porque el que no conoce su historia, la verdadera, no la oficial, está irremediablemente condenado a repetirla.