La Copa de Oro llega a cuartos de final


La primera ronda de la IX Copa de Oro de la Concacaf finalizó el miércoles sin mayores sorpresas, aunque con algunas desazones, y el pase a cuartos de final de los equipos esperados, por lo que podrí­a resumirse con una vieja frase popular: «están todos los que son, aunque no son todos los que están».


Como se esperaba, y era el deseo manifiesto de quienes planearon el calendario de juegos, las selecciones de Estados Unidos y México avanzaron a la siguiente fase, y de seguir el libreto podrí­an medirse en la final soñada por la Concacaf y los organizadores locales.

Mientras México decepcionaba y agarraba su boleto a cuartos apenas por los pelos, Estados Unidos cumplió pronósticos al ganar sus tres encuentros y avanzar como primero del Grupo B.

Los norteamericanos, que han ganado tres Copas de Oro (1991, 1998 y 2005) se medirán en Foxboro (Massachusets) a Panamá, tercero de la llave C, por el pase a semifinales.

El equipo del técnico Bob Bradley fue el único que pasó las eliminatorias sin permitir un gol, aunque la hazaña tampoco es como para darse golpes de pecho porque sus compañeros de correrí­a -Guatemala, Trinidad y Tobago y El Salvador- adolecieron de goleadores efectivos.

Como sea, lo rescatable en la actuación del conjunto local fue que supo apegarse al libreto de su nuevo técnico, con un fútbol sin mucha fantasí­a, pero pragmático y oportuno.

«Tuvimos una buena primera parte, pero debemos mantener este ritmo hasta el final, si queremos alzar la Copa. Creo que el equipo está aní­mica y fí­sicamente listo para conseguirlo», dijo Bradley.

Guatemala, con sólo dos goles, se ganó el segundo cupo de la llave y ahora topará contra Canadá, campeón del 2000 y que se clasificó como primero del Grupo A, con dos triunfos y una derrota.

Los chapines, dirigidos por el colombiano Hernán Darí­o Gómez, cumplieron sus objetivos para esta Copa al pasar a la segunda ronda, pero su fútbol mostró grandes lagunas en los tres bloques de juego: defensa, manejo del balón y definición.

Sin dudas que el Grupo C fue el más candente de los tres de la primera ronda, con una Honduras levantándose de sus cenizas de un primer partido ante Panamá para aplastar sucesivamente a México y Cuba, y un Tri azteca que a última hora tuvo que sacar la casta para seguir en la pelea.

Los catrachos, a las órdenes de Reinaldo Rueda, fueron de menos a más y ahora en cuartos se medirán al sorprendente equipo de Guadalupe, tercero del Grupo A.

«Hemos ido mejorando en cada salida. Casi podrí­a decir que nos estamos acercando al nivel óptimo, aunque aún nos queda mucho camino por andar en nuestra preparación», acotó Rueda.

México, con su DT Hugo Sánchez quejándose de todo y achacándole el mal paso de su equipo a todo tipo de causas, tuvo que pelear hasta el último minuto del tercer partido para conseguir el boleto al derrotar 1-0 a Panamá.

«En estos torneos competitivos ya no hay equipo que tu puedes decir le vas a ganar fácil. Claro que hay algunos que salen favoritos por su historial, pero hoy en dí­a cualquiera te puede complicar. No hay enemigos pequeños», dijo Sánchez.

El Tri tendrá otro dificil partido ante Costa Rica, otro favorito que se clasificó como segundo del A, aunque con más penas que glorias.

De los eliminados, vale rescatar el espí­ritu batallador de los salvadoreños, que llegaron a este torneo sin preparación alguna al no poder concretar topes de fogueo, y el mejoramiento técnico-táctico de Cuba, que le hizo pasar un susto a México y peleó bravamente con Panamá.

La goleada de 5-0 que recibió de Honduras en su último partido, fue más por falta de concentración de sus jugadores, al parecer afectados en lo aní­mico por la deserción de dos de sus figuras.