La reciente adhesión de Guatemala al programa de Petrocaribe que impulsa el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, para garantizar a sus socios el suministro de combustibles, así como líneas de financiamiento en condiciones favorables y a plazos muy ventajosos, sigue dando de qué hablar. Los tradicionales sectores oligárquicos están afilando lanzas tratando de satanizar la decisión del presidente ílvaro Colom, que en nuestra opinión es una medida en la dirección correcta.
Los latinoamericanos formamos pueblos que saben tener grandes sueños y que también saben convertir esos sueños en realidades duraderas. Consideramos que la iniciativa de Petrocaribe es un mecanismo que abre el camino de las oportunidades para promover un nuevo enfoque de la cooperación para el desarrollo en forma independiente, sin ataduras con las grandes compañías transnacionales abanderadas del capitalismo salvaje que como drácula chupan la sangre de los pueblos más pobres de la tierra.
Los problemas que actualmente se afrontan en el mundo con las desmesuradas alzas de los precios del petróleo, son la expresión de la descomposición y de las contradicciones al interior del sistema económico hegemónico en el mundo. Precisamente durante los debates de la V Cumbre de Petrocaribe realizada el último fin de semana en Venezuela, varios de los presidentes latinoamericanos coincidieron en que lo que está pasando con la crisis energética y la crisis alimentaria es que el capitalismo se quebró como consecuencia que destroza los valores y hace inviable la vida de los pueblos.
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, comentó a título de ejemplo, el caso de Bolivia. Dijo que cuando el presidente Evo Morales asumió la conducción del gobierno de ese país, las reservas monetarias eran de menos de mil millones de dólares. Sin embargo, luego de la nacionalización del manejo de los recursos naturales como el gas, el petróleo y los productos mineros, las reservas de Bolivia son en este momento de 7 mil millones de dólares. Estos datos ponen al desnudo el saqueo que los pueblos del mundo subdesarrollado somos víctimas por parte de los países industrializados.
Dentro de ese contexto hay que puntualizar que la medida adoptada por el Presidente de Guatemala de incorporarse al Plan Petrocaribe forma parte del derecho de libre determinación de los pueblos del mundo. En virtud de este derecho Guatemala decidió establecer libremente su condición política y proveer, asimismo, a su desarrollo económico, social y cultural, a través de un esquema esencialmente de unidad e integración latinoamericana. Sin duda esta decisión contribuirá a fortalecer los derechos económicos, sociales y culturales.