La causa del apoyo a los Contras a pesar de los desmanes y contradicciones por parte del Gobierno de Daniel Ortega nunca encontró eco en el Partido Demócrata de los Estados Unidos, El presidente Carter estableció un patrón que aprovechó el Gobierno de Ortega para imponerse y romper a voluntad las reglas de juego de su prometida democracia. Contrario al caso de Nicaragua, la causa de Afganistán y el apoyo a los Muhahedeen-acción reconocida de William J. Casey- proporcionándoles armas vía Pakistán, para su lucha contra la Unión Soviética sí encontró una respuesta positiva ante la opinión pública norteamericana.
Otra razón del manejo de la opinión pública norteamericana a través del manejo de algunos medios de comunicación fue el hecho de que los sandinistas hábilmente etiquetaron a los Contras como una vuelta al poder del Gobierno de Anastasio Somoza, cuando en realidad en esa lucha ni siquiera una cuarta parte de los rebeldes antigubernamentales habían tenido vínculo con el Gobierno de Somoza. Lamentablemente lo que sí era cierto en detrimento de la causa de los Contras es que sus máximos líderes al menos los del Frente Norte que eran los que mantenían lobby en Washington, eran más viajeros que luchadores y la persona que estaba a cargo de las operaciones militares aun cuando era un militar correcto el coronel Enrique Bermúdez, provenía de la Guardia Nacional de Somoza. Al máximo líder del FDN Adolfo Calero se le veía en fotografías haciendo «lobby» pero no con el fusil en el campo de batalla. Lo contrario sucedía en el Frente Sur en donde Edén Pastora si luchaba junto sus tropas, desafortunadamente se alejó de Washington al no permitir que le impusieran una manera de hacer las cosas, hasta que finalmente se retiró de la lucha en mayo de 1986. Doy fe de lo anterior porque estuve con Pastora en ese mes de mayo cuando dejó las selvas del Río San Juan así como había estado en las selvas de la Segovia en el frente Norte durante el mes de febrero y abril del año anterior. Visitamos en mayo de 1986 con don José Figueres a Edén Pastora, detenido en Cartago, cerca de San José a poco de haber dejado la lucha. Edén se sentía traicionado y no apartaba de su mente la idea que el atentado que había sufrido en un lugar llamado La Penca en el Río San Juan, en el cual murió un periodista español, había sido fabricado por la CIA. Pastora manifestó su disposición de continuar en la lucha si se le apoyaba a él directamente sin intermediarios que manejaran los fondos y decidieran la forma de librar la guerra, su propuesta nunca encontró oídos.
En Washington una de las razones que justificó la enmienda Boland fue un incidente ocurrido durante una visita del Congresista Gary Hart a Managua, cuando en el momento que llegaba al aeropuerto una avioneta de la Contra lanzó un ataque que ocasionó algunos heridos y puso en aprietos a los visitantes que vivieron el incidente. Por su parte William Casey estaba convencido que para derrotar a la Unión Soviética en Centro América se debía de apoyar a los Contras y cuando tocaron a su puerta no titubeó en asumir las responsabilidades del caso, era el primer Director de la CIA al que se le había dado Rango de Gabinete y su contacto con el Consejo Nacional de Seguridad NSC fue el teniente coronel Oliver North, Asistente del presidente Reagan ante el NCS y a su vez subordinado de John Poindexter principal asesor de dicho Consejo y quien al igual que North tuvo que renunciar y pasar por un juicio político buscando dañar a Reagan y al vicepresidente George Bush quien era candidato a la Presidencia.
Hasta Guatemala llegaron aquellos truenos cuando el Miami Herald envió a unos periodistas «independientes» a entrevistarme para atacar a George Bush, señalándolo de estar involucrado en el apoyo a los Contras exhibiendo una carta que me había enviado en respuesta a una carta mía, en la cual coincidiendo con mis puntos de vista de lo que sucedía en Centro América me sugería hablar con una persona de su staff .En todo ello había mala intención ya que la carta la hizo llegar al periódico alguien que quería dañar al entonces Vicepresidente.
Dentro de las audiencias del Irán- Contras, hoy se conocen documentos que hacen ver el carácter recio de William J Casey centro de esta historia y su lealtad al Presidente. En la página 1264 del Testimonio de Oliver North aparece textualmente que Clair E. George Deputy, director de Operaciones de la CIA, dijo a Allan D Fiers Jr. Jefe de la Central American Task Force en agosto de 1984 poco antes de la prohibición de la enmienda Boland: «Una vez en la oscuridad de la noche Bill Casey dijo al Presidente: Yo me haré cargo de Centroamérica Señor Presidente, no se preocupe».
William Casey enfermó de un tumor cerebral y murió durante lo más álgido de las audiencias del Senado, nunca compareció ante estas y sus secretos se los llevó a la tumba. La negociación de armas por rehenes -retenidos por Khomeini en Teherán- tenía como objetivo además de obtener dinero para apoyar a los Contras, la liberación de los cautivos. Entre agosto de 1985 y octubre de 1986 se realizaron siete envíos de armas en momentos en los que Irán estaba en guerra contra Irak entonces apoyado por la Unión Soviética. Los intermediarios argumentaban que iba a facilitar la toma de poder por parte de los «moderados» en Irán y que la negociación de armas era una prueba de buena voluntad para fortalecer su posición en un gobierno que entonces luchaba contra un aliado de la Unión Soviética, al final solamente se dio la liberación de tres rehenes y luego Khomeini dio a conocer el hecho para desacreditar a la Administración Norteamericana. Por último hay un hecho incuestionable, la presencia de los Contras hizo posible que la oposición creciera y que Ortega convocara y perdiera las elecciones.
William Casey murió a los 74 años el 6 de mayo de 1967. En la misa de réquiem en la Iglesia Católica de Saint Mary en Roselyn, Nueva York se mantuvo junto a su féretro el presidente Ronald Reagan honrando al hombre que le demostró a él y a su patria una lealtad impresionante.