Un hombre que fue condenado a 88 años de prisión por los delitos de homicidio, doble homicidio en grado de tentativa, robo agravado y uso de documentos falsos; el Tribunal Noveno lo encontró culpable de la muerte de Mercedes Sánchez López y las heridas a Carlos Agustín Mejía, Domingo Caal y Carlos Cardona, hechos producidos durante un asalto a un bus en la colonia Primero de Julio
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El 18 de junio de 2007, Antrax Balmorex Reyes Martínez, haciéndose acompañar de su pareja sentimental, intentó asaltar el bus de la ruta 72 con placas 102-BBD en la referida colonia; se originó un tiroteo en el interior del vehículo en el que falleció una persona y tres más quedan heridas.
La Policía Nacional Civil logra la aprehensión contra Reyes, es ligado a proceso y finalmente enjuiciado y condenado a 88 años de prisión.
Quizá pocos padres nombrarían «Antrax Balmorex» a alguno de sus hijos, pero ¿cuántos permitirían que sus hijos crecieran sin ningún nombre?
Cuando el tribunal noveno tomó los datos de Reyes Martínez, éste explicó que sabía que sus padres eran de origen nicaragí¼ense, que había nacido en este país, que no conoció a sus progenitores y que creció sin nombre.
Según el ahora sentenciado, a los 16 años obtuvo una cédula falsa y viéndose a sí mismo decidió nombrarse Antrax Balmorex; el Ministerio Público le agregó entonces el delito de uso de documentos falsos.
Antrax no sabe leer ni escribir y pasará un máximo de 50 años en la cárcel según lo establecido en la ley; pero, ¿las circunstancias de su pasado son la causa de su presente sin libertad?, ¿existiría esta historia si alguna autoridad (Estado, familia, amistad) hubiese regulado esas condiciones?