La Comisión de Derechos Humanos de Guatemala


Hoy, antiguos miembros y colaboradores de la Comisión de Derechos Humanos de Guatemala (CDHG) nos reuniremos para celebrar los más de 25 años de importantes contribuciones para construir una Guatemala mejor. La iniciativa surgió de varios colegas que consideran que la época anterior a la firma de los Acuerdos de Paz fue determinante tanto para el paí­s como para sus vidas individuales.

Lic. Raúl Molina

La CDHG surgió en los 80, en México, como respuesta a la «guerra sucia» del Estado guatemalteco contra amplios sectores nacionales. En el exterior, se nutrió de personas que con su exilio habí­an escapado de la muerte en Guatemala. Por ello su entrega y dedicación fueron excepcionales. Con pocas excepciones, no habí­an tenido estudios formales de derechos humanos, debiendo aprender sobre la marcha. El aprendizaje, en la práctica, fue tal, que hoy en dí­a muchos de sus miembros siguen en la inacabable lucha por los derechos humanos.

Las contribuciones para enfrentar las polí­ticas de terror del Estado guatemalteco fueron múltiples y constantes. El boletí­n periódico se convirtió en fuente de análisis para periodistas y polí­ticos en el exterior, particularmente para los Ministerios de Relaciones Exteriores, así­ como para las muchas ONGs y comités que prestaron su gran solidaridad. Luego de promover el trascendental Tribunal Permanente de los Pueblos, en Madrid, las giras de los representantes de la CDHG por Canadá, Estados Unidos, Europa y América Latina sirvieron para romper el silencio mediático en torno al genocidio y la tierra arrasada en nuestro paí­s. Subcapí­tulos fueron abiertos en diversos lugares en el extranjero y surgió una organización hermana en los Estados Unidos, la GHRC/USA.

La CDHG desempeñó trabajo excepcional en los foros de derechos humanos de la ONU y la OEA. Su accionar, junto a otras entidades guatemaltecas, en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU contribuyó a las resoluciones que negaron legitimidad a los sucesivos regí­menes militarizados del paí­s. Su efectivo trabajo ante la CIDH hizo posible que el Estado guatemalteco se viera forzado a acuerdos de resarcimiento con familiares de las ví­ctimas.

La CDHG también contribuyó a los Acuerdos de Paz, lo cual se explica en el hecho de que constituyeron la reafirmación de derechos que fueron negados a nuestra población desde 1954 y el clamor por los derechos económicos, sociales, culturales y colectivos. La CDHG fue factor de influencia para que la URNG diera preeminencia a una polí­tica respetuosa de los derechos humanos y el derecho internacional humanitario. En la negociación de los Acuerdos, la CDHG se convirtió en organización asesora para la inclusión de todos los aspectos de derechos humanos, desde el Acuerdo especí­fico hasta el de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico.

Al reconocer este papel histórico de un grupo de guatemaltecos y guatemaltecas, con el apoyo solidario de ciudadanos de otros paí­ses, hay que resaltar que aunque las caras visibles de la CDHG fueron pocas, su labor pública estuvo sustentada en el trabajo de muchas personas que prefirieron hacer su labor en silencio, pensando solamente en que una Guatemala respetuosa de los derechos humanos serí­a el gran premio para todos y todas. Rindo homenaje a estos héroes nacionales.