La ceremonia de traspaso


Despedida. El presidente saliente, Jacques Chirac se despedirá de la presidencia y de la vida polí­tica.

La ceremonia de traspaso de poderes entre el presidente francés saliente Jacques Chirac y el nuevo jefe de Estado Nicolás Sarkozy tendrá lugar mañana, justo antes de la investidura del mandatario, que obedece a un estricto protocolo.


Será la tercera ceremonia del estilo que ocurre en la V República, después de la celebrada entre Valery Giscard d’Estaing y Franí§ois Mitterrand (1981) y entre Mitterrand y Chirac (1995).

En principio, el nuevo presidente llegará en automóvil al palacio del Elí­seo, residencia de los mandatarios franceses, atravesará el patio de honor y pasará revista a la guardia republicana antes de ser recibido por Chirac que le esperará en la puerta principal.

Los dos polí­ticos se retirarán en privado al despacho presidencial donde el presidente saliente transmitirá a su sucesor, entre otros, el código secreto para el arma nuclear.

Posteriormente, Sarkozy acompañará a Chirac, que abandonará el palacio del Elí­seo en automóvil en dirección de un palacio donde el general Jean-Pierre Kelche, Gran Canciller de la Legión de Honor, le transmitirá la insignia de la gran cruz de la Legión de honor.

Mientras tanto, Sarkozy se dirigirá a la Sala de Fiestas del Elí­seo para la ceremonia de investidura, a la que asisten el primer ministro saliente, Dominique de Villepin y los presidentes de las dos Cámaras.

En ese momento, el presidente del Consejo constitucional Jean-Louis Debré proclamará los resultados de la elección presidencial y Sarkozy se convertirá en el 23º presidente de la República francesa y en el sexto de la V República.

Después, Sarkozy pronunciará su primer discurso como presidente y saludará a las personalidades presentes.

Acto seguido, pasará de nuevo revista a las tropas y escuchará la Marsellesa, el himno nacional. Desde el antiguo hospital militar de los Inválidos, hoy un museo donde está enterrado Napoleón, se dispararán 21 cañonazos de honor.

Después, Sarkozy cruzará la célebre avenida de los Campos Elí­seos para colocar una corona de flores bajo el Arco del Triunfo y rendirá un inédito homenaje a jóvenes resistentes fusilados en el bosque de Boulogne, a las afueras de Parí­s, en 1944.