De conformidad con una noticia publicada por este vespertino el día de ayer, Adolfo Vivar Marroquín, Alcalde Municipal de Antigua Guatemala, fue aprehendido por elementos de la Policía Nacional Civil por ser sospechoso de haber cometido los delitos de asociación ilícita, concusión, fraude, caso especial de estafa, lavado de dinero y obstrucción a la justicia, todos supuestamente cometidos al desviar recursos de la comuna antigüeña hacia empresas de amigos, familiares y hasta colaboradores municipales, negocios en los que obtuvo comisiones por más de dos millones de quetzales.
El precedente sin duda es importante y luego de un juicio justo, con la aportación debida de pruebas, debe de transmitirse a todos nuestros caciques locales que la justicia puede alcanzarlos y que el postularse a un cargo de elección popular y ejercerlo, conlleva más responsabilidades que beneficios para el electo y condenas y penas para aquellos que malversen los fondos que les son confiados. Al momento de ser detenido, Vivar manifestó que era víctima de una persecución política y que el procedimiento llevado en su contra estaba viciado, indicando que no se había seguido el debido proceso. Dichas declaraciones causan extrañeza cuando observamos que Vivar Marroquín gozó del beneficio de un antejuicio que fue declarado con lugar por la Sala Mixta de la Corte de Apelaciones de Antigua Guatemala, el pasado 21 de agosto, cuando luego de evaluar los argumentos en contra del Alcalde encontró que habían indicios de culpabilidad y participación por parte del señor Vivar en los hechos que habían sido denunciados por vecinos de la Ciudad de las Perpetuas Rosas, es decir el señor Vivar tenía pleno conocimiento del proceso que se instruía en su contra y hasta tuvo la ventaja de gozar de un antejuicio mediante el cual y en virtud de los hechos, perdió su inmunidad. Mención aparte merecen los vecinos de Antigua Guatemala que hayan denunciado al Alcalde, acostumbrados como estamos a hacernos los locos, en todo aquello que no sea nuestro problema o cada vez que presenciamos un hecho delictivo, es importante destacar que vecinos del municipio hayan presentado la denuncia y que Jueces, Fiscales y Magistrados locales le hayan dado seguimiento a la misma, es lo que debería de suceder en todos los casos de corrupción de los que tengamos conocimiento a efecto de que los ciudadanos confiemos en nuestro sistema de justicia y que los malos servidores públicos entiendan que hay alguien que puede denunciarlos y otros que pueden juzgarlos.
Ningún municipio del país se merece un Alcalde que malverse los escasos fondos con que cuentan nuestras municipalidades, siempre habrá una obra inconclusa o sin iniciar que para beneficio de sus habitantes, espera fondos para incrementar la calidad de vida del municipio, el hecho de que esto suceda en una Ciudad como Antigua Guatemala, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO es aún más lamentable y hace que se dé seguimiento al proceso, se hagan los mejores esfuerzos por probar la participación del Alcalde y los otros implicados en los hechos y que todos al final encontremos una sentencia que acorde a las pruebas haga pagar a los que resulten responsables.