Turismo y Remesas, dos de los más importantes sectores económicos del país se encuentran en alto riesgo de contraerse debido a la crisis financiera global.
lahora@lahora.com.gt
Los últimos estudios acerca de la crisis internacional indican lo que todos temían: «Será una jornada de recesión de larga duración».
Los impactos que tendría el estallido de las burbujas hipotecarias y financieras en Estados Unidos (EE.UU.) y su onda expansiva en el mercado internacional se pueden revisar en cientos de artículos de prensa y una gran diversidad de análisis gubernamentales e independientes.
Sin embargo, lo que todavía no se muestra con claridad es la duración que tendrá la crisis en EE.UU. y el resto de países interdependientes que se verán afectados por la reducción en el crecimiento económico, entre los que se encuentra Guatemala.
De acuerdo con Hugo Maúl, del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN), la crisis podría extenderse hasta los próximos dos años, sin embargo, no se descarta que los efectos duren aún más tiempo en el país.
En picada
Tras el anuncio de una importante contracción en el sector de la construcción, el miércoles pasado la preocupación se acrecienta por la pérdida de empleos que esto representa para miles de trabajadores del ámbito inmobiliario.
La situación del sector construcción se asemeja a la que se vive en EE.UU., refiere el analista Serio ílvarez, sin embargo, aclara que «en la Unión Americana se habla de millones de personas despedidas, aquí de miles».
Por la misma vía transitan el turismo y las remesas familiares, rubros dependientes de la condición económica en que se encuentran los países de la Unión Europea, Norteamérica y Asia, que en los últimos días han pasado por jornadas oscuras en el sistema bursátil y financiero.
«Los migrantes están pasando por momentos muy difíciles, porque cada día se hace más complicado conseguir un trabajo en los Estados Unidos, y a la vez, se les imposibilita enviar remesas a sus familiares en Guatemala», dijo Alvarez.
Por otro lado, el turismo permanece a la espera de las reacciones del mercado internacional. Pese a que se espera una desaceleración en este sector, los operadores de viajes consideran que Guatemala podría ser un destino «cómodo» para los extranjeros afectados por la crisis, debido, en gran parte, a que los costos en el país son sustancialmente menores a los de la mayoría de ciudades europeas y asiáticas.
El analista Hugo Maúl considera que la política del ahorro es la forma en que se debe enfrentar la crisis, incluso en el nivel familiar, donde «eliminar los gastos innecesarios del presupuesto podría tener un efecto positivo para la economía».
Los expertos determinan que en el marco de una crisis como la actual, de la que se desconoce la duración, el ahorro puede convertirse en una solución de mediano plazo para enfrentar los compromisos.
Asimismo, recomiendan evitar los créditos e hipotecas, ya que podrían desestabilizar las frágiles economías familiares, que dependen, en algunos casos, de empleos en alto riesgo.