Serbios y kosovares no llegaron a ningún acuerdo sobre el estatuto de Kosovo durante los tres días de negociaciones, calificadas de última oportunidad, en Baden (Austria), anunció el miércoles el presidente kosovar albanés Fatmir Sejdiu.
«Lamento decir que no hubo acuerdo con Serbia», declaró Sejdiu ante la prensa al término de una última ronda de encuentros entre serbios y kosovares en esta ciudad austriaca, situada al sur de Viena.
Las negociaciones para llegar a un acuerdo sobre el estatuto de Kosovo, provincia del sur de Serbia, habían comenzado a puerta cerrada en la tarde del lunes.
«La independencia es el principio y el fin para el pueblo de Kosovo», afirmó Sejdiu. «No podemos decir el momento ni la fecha exacta» de dicha declaración de independencia, «pero se hará muy rápidamente», aseguró.
Por su parte, el presidente serbio Boris Tadic, advirtió inmeditamente de que Belgrado actuará para evitar una proclamación de independencia unilateral.
«Anularemos todas las decisiones que conduzcan a Kosovo a la independencia», declaró Tadic ante la prensa en Baden.
«Utilizaremos todas las medidas legales y diplomáticas para anular una decisión de este tipo», añadió, al tiempo que prometía no recurrir a la violencia.
El presidente serbio subrayó que Serbia sólo reconoce actualmente la legitimidad de la última resolución, la 1244, del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Kosovo, adoptada en 1999 y que estipula la integridad territorial de Serbia y su soberanía en Kosovo.
«Nuestro deseo es el de construir un Estado democrático» que respete «los valores europeos más elevados», afirmó por su parte Sejdiu.
En este nuevo Estado «todos los ciudadanos serán iguales y se dedicará especial atención a las minorías», precisó, en referencia al 10% de serbios que viven en Kosovo, de una población de 2 millones de habitantes en su gran mayoría albaneses.
También el futuro primer ministro kosovar, Hashim Thaci, jefe del Partido Democrático de Kosovo (PDK) vencedor de las elecciones del 17 de noviembre, lamentó «que los serbios no hayan logrado llegar a una solución» sobre el futuro de la provincia.
Naciones Unidas fijó la fecha del 10 de diciembre para finalizar las negociaciones sobre el estatuto de Kosovo y presentar el informe de la troika de mediadores -formada por rusos, estadounidenses y europeos- en un intento por resolver el último conflicto restante de las sangrientas guerras que sacudieron la ex Yugolavia en los años 90.
Aunque es oficialmente una provincia serbia, Kosovo ha sido administrada por Naciones Unidas desde que en 1999 ataques aéreos de la OTAN pusieron fin a un conflicto que dejó unos 10.000 albaneses muertos y cientos de miles de desplazados.
La Unión Europea está preocupada por la posibilidad de que la independencia de Kosovo pueda radicalizar a la opinón pública serbia y desatar protestas violentas.