Hoy se cayeron los rumores de que el líder norcoreano se encontrase muerto o mal de salud, con una aparición en público.
El líder norcoreano Kim Jong-Il recibió hoy en Pyongyang a un alto responsable chino de visita en Corea del Norte, en su primera entrevista con un funcionario extranjero desde su presunto ataque cerebral el verano pasado, anunciaron las agencias oficiales china y norcoreana.
El anuncio se produce en medio de los persistentes rumores sobre el estado de salud del líder norcoreano, de 66 años. Según responsables surcoreanos y estadounidense, Kim sufrió un ataque cerebral en agosto, pero el encuentro parece demostrar que en todo caso se ha recuperado y que sigue ejerciendo el poder en el hermético país comunista asiático.
Este encuentro, que se produce unos días después de la toma de posesión del presidente estadounidense Barack Obama, podría también, según los especialistas, ser la señal de que el régimen norcoreano está dispuesto a discutir la cuestión de su armamento nuclear con la nueva administración de Washington.
«Kim Jong-Il, el dirigente de la República Popular Democrática de Corea, ha recibido a Wang Jiarui, jefe del departamento internacional del Comité Central del Partido Comunista Chino, hoy en Pyongyang», indicó la agencia oficial China Nueva, sin otras precisiones.
«La lógica dicta que Kim tiene buena salud, dado que se ha reunido con un responsables extranjero», declaró Kim Ho-Nyoun, portavoz del ministerio surcoreano de la Unificación, contactado en Seúl.
Los medios de comunicación oficiales norcoreanos, que confirmaron la reunión, no habían anunciado ningún encuentro con responsables extranjeros desde el presunto ataque cerebral, lo cual levantó dudas sobre su capacidad para dirigir el país o tomar decisiones sobre su programa nuclear.
La prensa oficial norcoreana publicó en las últimas semanas decenas de fotografías sin fechar de Kim, inspeccionando instalaciones militares y fábricas, probablemente para demostrar que el dirigente seguía al mando del país.
El encuentro de hoy «nos indica que está vivo pero no levanta el misterio sobre su estado de salud real», declaró Brian Bridges, especialista de Corea del Norte en la Lingna University de Hongkong.
Se sabe que Kim tiene al menos un doble, pero para Bridges «si los chinos informan (sobre el encuentro) deben estar bastante seguros ellos mismos de que se trataba del verdadero Kim Jong-Il».
La visita del emisario chino se produce también en un momento en que aparecen nuevos obstáculos en el laborioso proceso de desnuclearización de Corea del Norte.
Paik Hak-Soon, del Sejong Institute, basado en Cores de Sur, declaró esta semana a la agencia de prensa surcoreana Yonhap que Wang Jiarui debía ser portador de un mensaje de Pekín, según el cual China «es mucho más optimista con la administración de Obama que la de Bush y que estaría en el interés de Corea del Norte cooperar en las negociaciones nucleares».
La agencia de noticias oficial norcoreana KCNA informó hoy que el emisario había entregado a Kim «un mensaje de felicitación y una carta» de su homólogo chino Hu Jintao. Kim Jong-Il y el responsable chino tuvieron intercambios «calurosos y amistosos» y tuvieron un almuerzo de trabajo, indicó la agencia.
En diciembre, las nuevas negociaciones en Pekín sobre la fase final, en la que se debe poner fin al programa norcoreano de armamento nuclear, tropezaron con las modalidades de control del desmantelamiento.
El ministerio norcoreano de Defensa amenazó la semana pasada con conservar capacidades nucleares, incluso después de una normalización de sus relaciones con Estados Unidos, «mientras la amenaza nuclear estadounidense» persista.
Pero Corea del Norte podría ver la llegada de un nuevo gobierno en Washington como una ocasión de obtener concesiones estadounidenses, y, en el futuro, la instauración de relaciones diplomáticas.
«Desde el punto de vista norcoreano, necesitan mostrar que su dirigente esta vivo y al mando para convencer a Estados Unidos de que son un interlocutor serio», explicó Bridges.
En las negociaciones participan, además de Corea del Norte y Estados Unidos, Rusia, Japón, China y Corea del Sur.