La carrera hacia la presidencia de Richard Nixon fue tortuosa y difícil. Cuando estaba cerca de la cumbre como candidato a la Vicepresidencia de Eisenhower tuvo que enfrentar una zancadilla de sus oponentes, una historia de que su carrera había sido mantenida por un hombre de negocios de California apareció en las noticias y estuvo a punto de costarle la nominación. Ni Eisenhower ni el partido quisieron involucrarse y tuvo que defenderse solo, algunos consejeros del partido incluso sugerían retirar a Nixon de la boleta. En un programa de NBC ante 50 millones de televidentes que estuvieron pendientes supo convencer de su inocencia y demostró su audacia.
Me referí en la entrega anterior a lo mucho que influyeron los debates entre Kennedy y Nixon más allá de su historia personal. Como suele suceder, una primera impresión es difícil de borrar y esto sucedió en el primer debate, Kennedy estuvo muy superior a Nixon y el hecho prevaleció después de ser visto por 58 millones de personas. En el segundo y en el tercer debate los analistas calificaron mejor a Nixon que a Kennedy y el último, el cuarto debate que los condujo hasta un enfrentamiento personal, fue considerado como un empate; sin embargo en los medios de comunicación los estrategas de Kennedy manejaron la noticia y el primer debate volvía a ser como el marco de referencia que hizo una diferencia entre ambos. El ataque personal al que hago alusión en este cuarto debate fue cuando Kennedy citó el retraso en la carrera al espacio y la pérdida de prestigio de los Estados Unidos en el mundo que hacía que millones en ífrica, América Latina y Asia vieran hacia la Unión Soviética con admiración. El candidato demócrata culpaba a los republicanos y con ello a Nixon y ante una citación que Walter Conkrite de CBS había hecho sobre esa pérdida de prestigio de los Estados Unidos en el mundo, Nixon culpó a líderes como Kennedy y éste respondió haciendo alusiones personales a su señalamiento.
Después de la elección en 1960 la carrera de Nixon hacia la Presidencia sufrió altibajos en donde siempre apareció la sombra de Kennedy. Después de 1960 estando Nixon en la llanura, esperaba su oportunidad, pero no quiso arriesgarse cuando Kennedy se preparaba para su reelección en un segundo período supuesta a ser en noviembre de 1964, entonces decidió jugar la Gobernatura de California seguro de ganar para mantenerse vigente en espera de la próxima elección después de ese segundo período de Kennedy. Sus cálculos se vinieron abajo con el asesinato del Presidente en Dallas cuando él ya se había postulado en California. Lyndon Johnson como Presidente sustituto de Kennedy fue candidato contra el Partido Republicano que jugaba sin Nixon y ganó la Presidencia mientras Nixon perdía la Gobernación de California.
Cuando se esperaba que Johnson jugara a la reelección en 1968, su fracaso en Vietnam tras la ofensiva del Teth y su baja aceptación lo hizo retirarse de la candidatura, Robert Kennedy vio su oportunidad como un seguro ganador en la opción demócrata y Nixon se mantuvo a la expectativa ante el Procurador General que parecía imbatible. La madrugada que Robert Kennedy fue abatido en un Hotel de Los íngeles en 1967, Nixon fue llamado por David Eisenhower refiriéndole el asesinato de Kennedy con lo cual Nixon tenía las puertas abiertas y así al año siguiente ganó la elección.
Siendo presidente Nixon y viendo hacia su reelección en 1972, el fantasma de Kennedy había aparecido de nuevo encarnado por su hermano Edward y por ello cuando sucedió el accidente de Chappaquiddick en 1969 que echó por tierra las ambiciones de Kennedy, Nixon colaboró procurando que saliera a luz todo lo feo del incidente que luego impidió que éste fuera nominado por el Partido Demócrata y compitiera contra él. La última parte del drama estaba por surgir cuando después de sus éxitos con la apertura de China y su entrevista con Mao, su recorrido por Egipto con Anwar al Sadat y su mitin con Leónidas Brejnev en Moscú, apareció para Nixon el Watergate y Edward Kennedy se cobró la deuda siendo pieza fundamental para hundir a Nixon quien tuvo que renunciar en 1974.
Recientemente vi la película Frost – Nixon, que trata de las entrevistas sostenidas por un Nixon ya viejo y retirado en California, realizadas por David Frost un presentador británico. Nixon estuvo brillante incluso al final en donde acepta que mintió en el caso Watergate y pidió perdón por primera vez al pueblo norteamericano. Hablando sobre Vietnam, repite algo que leí años atrás en su libro La Verdadera Guerra, explica lo que le movió a penetrar en Camboya y autorizar los bombardeos masivos para terminar con los Santuarios del Vietcong, repite que Vietnam fue una guerra iniciada por Kennedy y señala la mancha y la responsabilidad de éste en el asesinato del presidente Diem un aliado de los Estados Unidos en 1962.
Años atrás el escritor David Landau me decía que cuando documentó una biografía sobre Henry Kissinger como el político estrella de aquella Nación se había equivocado, que debió haberla escrito sobre Nixon, a su juicio y a juicio de muchos el más notable político de los Estados Unidos en el siglo XX.
Nota:
EL DR. CARLOS VASSAUX C. EMINENTE CARDIí“LOGO Y HUMANISTA, ADEMíS DE BUEN AMIGO FUE HOMENAJEADO POR EL BCO. INDUSTRIAL, UNA MUY BUENA Y JUSTA ELECCIí“N, LOS CASTEJí“N LO ABRAZAMOS.