El tiempo se está agotando para que el presidente afgano Hamid Karzai logre formar gobierno y exhibir progresos, antes de que se celebre a fines de mes en Londres una crucial conferencia internacional sobre el futuro de su país, opinaron hoy los expertos.
Karzai ordenó ayer al parlamento que postergue su receso invernal para que los legisladores –que le infligieron el sábado una humillación al rechazar a 17 de sus 24 propuestas para ministros– debatan sus nuevas propuestas.
El jefe de Estado afgano firmó un decreto ordenando que el parlamento postergue en 45 días el receso, que debía iniciarse este martes, hasta que él haya propuesto a sus nuevos ministros.
A Karzai le queda poco tiempo para poner en marcha un gobierno creíble que le permita seguir recibiendo ayuda militar y financiera. Según los expertos, el plazo es de seis meses, justo antes de que se inicie en Estados Unidos la campaña para las elecciones de medio mandato.
«Creo que Karzai se va a quedar corto de tiempo si no utiliza rápidamente el que tiene ahora», afirmó a la AFP Haroun Mir, director del Centro afgano de Estudios e Investigación.
Pero la primera fecha crucial está prevista el 28 de enero en Londres, con la conferencia internacional sobre seguridad y desarrollo en Afganistán.
«En esta conferencia de Londres, Karzai se entrevistará con los donantes que quieren ayudar a su gobierno. Si hasta entonces no forma gobierno, no tendría el menor sentido acudir» a ella, afirma Mir.
Aunque la conferencia es una iniciativa británica –anunciada de forma unilateral y, según fuentes diplomáticas occidentales en Kabul, sin consultar al gobierno afgano– Karzai necesita presentar un plan de acción creíble.
Ello supone, ante todo, tener un gobierno ya establecido. De los 24 nombres que Karzai presentó como aspirantes a ministros, solamente siete fueron aprobados, en una votación secreta en el parlamento.
El rechazo de los demás 17 dejó a Afganistán sin un gobierno plenamente en funciones, extendiendo la sensación de vacío político que impera en el país desde la pasada elección presidencial del pasado mes de agosto.
Cualquier retraso suplementario en poner en funcionamiento un gobierno afectaría aún más la reputación de Karzai en su propio país, donde los afganos sufren desde hace ocho años la ineficacia y la corrupción, pero también están sometidos a la dependencia internacional, según opinan los expertos.
«Debe mostrar que las cosas están cambiando, y para ello tiene hasta junio», cuando se inicia la campaña electoral en Estados Unidos para las elecciones de medio mandato, asegura otro diplomático occidental.
«Si no es así, el apoyo internacional va a desaparecer», añade el diplomático, que requiere el anonimato.
Si Karzai no consigue exhibir verdaderos progresos, «los británicos se van a concentrar en los aspectos de seguridad más que en el desarrollo, y Estados Unidos tenderá a ignorarlo, centrándose en las zonas claves del país para luchar contra la insurgencia, antes de largarse» del país, añade.
Con una insurgencia talibán que amenaza a su gobierno, y cuya fuerza provocó que se elevara recientemente a 150.000 el número de tropas de la OTAN en Afganistán, Karzai no puede permitirse que la crisis política se estanque, sentencia por su lado Mir.