“El camino del deber se encuentra enfrente del sendero del egoísmo” Niceto Alcalá
La independencia de poderes en el país, no es más que una caricatura constitucional, es obvio, que quien decide el ejercicio del poder en el Congreso, es el Ejecutivo, sin la más mínima vergüenza, y con un irrespeto total a la Constitución,
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pero es lamentable que al igual que hace cuatro años, se repita un similar esquema, en la Corte Suprema de Justicia, donde los Magistrados se encuentran sin elegir Presidente, y no se trata de principios ideológicos, o por otra causa, no señores, es por más que extrema falta de principios, ya que obedecen a los mandatos del Presidente de la República y su Vice, quienes se encuentran dirigiendo desde el Palacio, el estira y encoge que vive la Corte, faltando con ello al juramento que los trece magistrados hicieron de respetar la Constitución, pero pronto se olvidan del objetivo de la Corte de administrar Justicia, y sin importar más, no se ponen de acuerdo en un acto trascendental, no por el poder que se ejerza, se trata de responder a intereses oscuros, que se reflejará en las Comisiones de Postulación, que elegirán a los Magistrados del TSE, del Organismo Judicial, y al Fiscal General, se observa pues, que todo el Sistema de Justicia será renovado, por lo que el poder que ejercerá el Presidente del Organismo Judicial, sin importar que se trata de un corto periodo, será más importante para quienes de una u otra forma se pueden ver afectados después de dejar los cargos que ostentan.
Es de recordar que existe un antecedente a este tipo de prácticas, ya que en el año 2009, después de 41 intentos, solamente 10 magistrados de la Corte Suprema de Justicia eligieron al Presidente; este año, hasta el día lunes los actuales Magistrados llevaban 53 intentonas, por lo que podemos observar vamos en retroceso, ya que en esta oportunidad es aún más complicado llevar a cabo la elección.
El problema de fondo es el motivo por el cual no se logra consenso, por lo que se torna lamentable que la corrupción que arrastra al país, no es solamente el robo de dinero y bienes, es también la falta de valores, porque no es necesario ser versado en el tema para entender la magnitud de los poderes paralelos que no permitirán jamás el desarrollo del país en ningún aspecto, pero el de Justicia llora sangre, ya que no solamente podemos señalar las acciones que invaden las noticias diariamente en relación a los escandalosos actos de corrupción, es también la omisión de actuaciones la que nos afecta como país, en este momento es la CSJ, por los intereses antes mencionados, naturalmente que no escatimarán en esfuerzos por parte de quienes momentáneamente dirigen el Ejecutivo, cuidarse muy bien las espaldas tomando el control total de todo el Sistema de Justicia, asegurándose la total impunidad, sabiendo muy bien que la cultura guatemalteca es la del olvido, sumándose a ello las cortinas de humo que inundan los espacios noticiosos, naturalmente la disputa debe ser inflexible hasta el momento, porque lo que se encuentra en juego es el futuro de todo un sistema que camina a pasos de tortuga, y no siempre en la línea que la población necesita, imaginemos como será en caso de ser totalmente cooptado, seguramente no sabremos que apañará.
Por lo que se puede observar la situación es de por sí, bastante compleja, ya que además de los antecedentes que ya tenemos de cómo se ha manipulado la Justicia, en favor de intereses particulares, en este caso especial, se trata de todo el sistema, no de una parte del mismo, sumado a lo mencionado, se sienta un precedente para que en el futuro se manipule de la misma forma y se fortalezca el Ejecutivo como un Poder Supremo, sin permitirnos salir del caudillismo en que vivimos, sin autonomía en institución alguna.