Justicia ¿Pronta y cumplida?


GLADYS_MONTERROSO

“En muchos casos, hacemos por vanidad o por miedo más de lo que haríamos por deber” Concepción Arenal

El cambio de año, no significa para mí otra cosa que un cambio de fecha, ya que los cambios no se deben enmarcar de un día para otro, a mi criterio los mismos son cíclicos, por lo que los problemas de fondo de nuestras vidas no se deben perder, y uno de ellos es el tema de la justicia.

Gladys Monterroso
licgla@yahoo.es


Mi criterio muy personal es que la justicia como el valor máximo al que aspiramos los seres humanos, no debería tener descanso, y no porque quienes la aplican no sean seres humanos, y no debieran disfrutar del mismo, no, el problema no es ese, el problema radica en que es una constante que: a) Los plazos establecidos en la ley no se cumplen jamás, b) Existen horarios y días para atender a los litigantes, y c) Lunes 30 fue un día laboral, y los tribunales no trabajaron ¿Por qué? La justicia no debería tener puentes, porque la ciudadanía anhela la aplicación de la misma.

Aunado a lo antes expuesto, ¿Sabe usted cuál es la agenda del pleno de la Corte Suprema de Justicia? Le puedo asegurar, que lo que no predomina en ella es la aplicación de justicia, ya que conocen desde el traslado de un juez de una jurisdicción a otra, hasta todo tipo de problemas administrativos, total termina la plenaria, y de los problemas de los particulares muy pocos se conocen, ante un sistema estructurado específicamente para no administrar justicia, ¿Podemos esperar una justicia pronta y cumplida? Naturalmente que no.

El día lunes 30 es un ejemplo de todos los permisos, puentes y otros “beneficios” de que gozan los “operadores” de justicia, si ya existen en el calendario, sobrados días de asueto por decreto, y sumamos a estos, días que no lo son, pero por “costumbre” se trabaja medio día, como el de la Secretaria, del Cariño, hasta el del lápiz, pues las horas hábiles que se labora específicamente en los tribunales se van reduciendo más y más hasta llegar a muy pocas, y si sumamos que en muchos tribunales tienen el horario de atención de las 2:00 p.m. en adelante, se complica aún más la resolución de los casos.

Según el reporte de World Justice Project,  nuestro país ocupaba el  vergonzoso 84 lugar en relación a la justicia penal y el 88 en la  civil, de un total de 97 países valuados en un informe de la organización estadounidense, difundido en noviembre del 2012, este año, aunque no encontré estadísticas, estimo que no ha variado mucho la calificación del mismo, lo que significa que nos encontramos entre los 15 países, peor calificados en la aplicación de la justicia, si a ello sumamos, las estadísticas de los casos llevados a debate, y más aún los resueltos con sentencia, pues como que no podemos estar muy orgullosos.

Todo lo expuesto anteriormente, deriva de: a) El sistema de justicia se toma vacaciones como si viviéramos en un país en donde no llorara sangre la necesidad de la misma, b) La CSJ en su agenda conoce más de problemas administrativos que la aplicación del valor máximo al que aspira el ser humano.

¿No sería más noble, que cada quien hiciera un acto de conciencia, y se autocalificara sobre su labor en la institución?  ¿No sería más noble aún que el objetivo principal de la CSJ fuera la aplicación de la justicia?

En mi humilde opinión, uno de los problemas más grandes del país, sumado a la pobreza extrema, desnutrición, falta de educación, empleo y salud, se encuentra la falta de aplicación de justicia, si lo duda, investigue cuántos presos se encuentran en el preventivo, y la cárcel VIP, esperando por años llegar a juicio, y una pregunta para que quede en el ambiente ¿Cuántos inocentes se encuentran presos, y culpables libres, celebrando la impunidad? Muchos.