La junta birmana se opuso hoy a que el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y la líder opositora birmana Aung San Suu Kiy mantengan una entrevista, una decisión que el responsable onusiano calificó de «revés para la comunidad internacional».
«Estoy muy decepcionado», dijo Ban a los periodistas en el avión que lo trasladaba a Rangún en el último día de su visita a Birmania. «Es un revés para la comunidad internacional y una oportunidad desaprovechada por las autoridades birmanas», agregó.
Ban anunció la decisión de la junta militar birmana tras su segunda entrevista con el líder militar, el generalísimo Than Shwe, en la capital Naypyidaw, en el segundo día de su visita al país.
Para justificar su rechazó, la junta evocó el hecho de que Suu Kyi es objeto de un proceso judicial.
«No quieren que se interprete como una interferencia o presión de nuestra parte. Pero cuando llegue el momento, me dijo que consideraría mi petición», dijo Ban.
La líder de la oposición birmana está detenida desde mediados de mayo en la cárcel de Insein (norte de Rangún), acusada de haber violado las condiciones de su detención domiciliaria, al haber alojado a un estadounidense que llegó a nado hasta su casa.
Podría ser condenada a cinco años de cárcel y, por lo tanto, ser alejada del paisaje político, a un año de la organización de elecciones por el régimen militar.
Ban llegó a Rangún el viernes para una misión que él mismo había calificado de «muy difícil», y cuyo objetivo era reunirse con la premio Nobel de la Paz y pedir la liberación de más de 2.000 presos políticos detenidos en las cárceles birmanas, según la ONU.
La ONU siempre exigió la liberación de todos los prisioneros políticos en Birmania, así como la democratización del sistema. Pero sus esfuerzos nunca tuvieron resultados tangibles.
«Creo que están considerando seriamente liberar a presos políticos tal vez no ahora, pero al menos antes del inicio de las elecciones» generales prometidas para 2010, agregó el secretario general de la ONU.
Ban precisó que durante sus conversaciones con Than Shwe, habló de «los elementos necesarios para crear las condiciones propicias para las elecciones del año próximo para que sean transparentes y creíbles».
Aung San Suu Kyi, de 64 años, secretaria general de la Liga Nacional para la Democracia (LND), fue privada de libertad durante más de 13 de los 19 últimos años.
Su juicio debía reanudarse este viernes con la comparecencia de un testigo de la defensa, pero fue aplazado hasta el 10 de julio.
Las nuevas acusaciones contra la «Dama» de Rangún, que muchas veces ha sido comparada con el sudafricano Nelson Mandela, suscitaron una viva indignación en todo el mundo. El presidente estadounidense, Barack Obama, calificó el juicio de «espectáculo».
Ban fue el primer secretario general de la ONU en viajar a Birmania desde 1964, cuando realizó una visita histórica en mayo de 2008, pero el objeto de esta visita había sido limitado por las autoridades birmanas a los esfuerzos humanitarios luego del ciclón Nargis que dejó unos 138.000 muertos.