El juez Eloy Velasco dijo en un auto al cual tuvo acceso la AFP que cursará una comisión rogatoria en tal sentido a Estados Unidos.
El magistrado heredó una querella inicialmente dirigida por su colega Baltasar Garzón contra seis miembros de la administración del ex presidente estadounidense George W. Bush que crearon las bases jurídicas para abrir el centro de detención de Guantánamo.
La fiscalía española se había opuesto oficialmente el 17 de abril a la apertura de una instrucción contra esos asesores.
Pero dijo que no correspondía al juez Garzón pronunciarse sobre la continuación que se le daría a la querella, sino al juez Velasco, ya instructor de una investigación sobre las escalas en España de vuelos fletados por la CIA en los que pudo transportarse ilegalmente presos sospechosos de terrorismo.
La querella por torturas cursada en España por la Asociación para la Dignidad de los Presos y Presas sostiene que el equipo jurídico de Bush «participó en la elaboración, la aprobación y la puesta en marcha del entramado jurídico de Guantánamo».
Apunta contra ex responsables de la subsecretaría de Defensa, el fiscal federal y asesores de Bush, entre los cuales el ex procurador general de Estados Unidos, Alberto Gonzales.
La fiscalía española consideró el 17 de abril que esta querella no debía ser admitida, pues iba contra personas desprovistas de poder de decisión que simplemente habían elaborado «informes jurídicos no apremiantes».
También había subrayado que la asociación querellante no había presentado previamente una causa en Estados Unidos, lo que invalida, a su juicio, su tramitación en España.
La justicia española se reconoce, desde 2005, una competencia universal para investigar crímenes de masa cometidos en el mundo entero, a condición que los hechos no hayan sido o sean objeto de investigación en el país concernido.
Tras informarse en Estados Unidos sobre sus intenciones, el juez Velasco ve la posibilidad de abrir una instrucción en caso de respuesta negativa.
Unos 800 adolescentes y adultos sospechosos de actividades terroristas pasaron por las celdas de Guantánamo, pero sólo una veintena de ellos llegaron a ser inculpados. Muchos denunciaron haber sufrido malos tratos.
Unos 240 siguen detenidos. Este centro de detención situado en la isla de Cuba será clausurado de aquí a diciembre, según un decreto firmado en enero por el nuevo presidente norteamericano, Barack Obama.
El presidente Obama es reticente a la apertura de una investigación. Sin embargo, dejó abierta la posibilidad de perseguir a los redactores de notas internas al gobierno de Bush que posibilitaron un marco jurídico a los métodos bruscos de los interrogatorios, es decir a las torturas aplicadas.
En España, el juez Garzón abrió el miércoles pasado una investigación preliminar que atañe sobre todo a los autores de las torturas en Guantánamo.