Estimada
Sra. Viviana Ruiz
Editora Revista D
Prensa Libre
Unos pocos comentarios referentes al artículo de la Sra. Roldán sobre el AGCA del último domingo. Aparentemente tal artículo fue solicitado por la actual directora para aprovechar la coyuntura, ofreciendo al público un «cuento» más sobre tal institución, dejando fuera el relajo, abandono acostumbrado desde siglo y medio, la ratería, la falta de gente preparada, una haraganería inveterada, despilfarro de fondos, quitando a los usuarios centenas de horas de trabajo (no hay jornada única) hasta imposibilitarlo a uno de organizarse mínimamente, según mi experiencia desde el año de 1983, específicamente durante la administración del PAN que metió al AGCA al Lic. Julio Galicia Díaz, uno de los integrantes de la movida política en mi contra a raíz de mis reiteradas denuncias de la ratería continuada. La periodista de propósito no trae varios artículos por mí publicados en La Hora, 17 de octubre 1997 y de 15 de octubre de 2004 y menos mi demanda, el exp. 55-732-02 en el MP agencia 8, donde ella hubiera encontrado un montón de detalles.
El estado de Guatemala continuadamente ha incumplido el convenio con la UNESCO de 1949 y nadie informaba el consejo internacional de archivos en París como yo lo hice en 1988 par encauzar otro rumbo, específicamente lanzar el sistema nacional de archivos, para crear un cuerpo autónomo de archiveros, técnicos y auxiliares con supervisión de la propia UNESCO para garantizar tal cumplimiento. La situación de muchas toneladas de papeles de la república, enterrados en tantas bodegas como era la de la policía nacional, donde los murciélagos se dijeron buenas noches, se están resquebrando y obliterando con pérdidas ya considerables, todo por la desidia y criminal afán de tantas generaciones de burócratas que no quieren encontrar un norte en tal asunto.