Las condiciones de pobreza en el país y la estructura patriarcal de la sociedad son aspectos que condicionan a Guatemala para registrar una de las tasas más altas de la región en fecundidad adolescente.
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Según un estudio realizado por el Instituto Guttmacher, la mitad de las mujeres jóvenes inicia la unión de pareja antes de los 20 años, lo que demuestra que existe alta probabilidad para que se embarace a temprana edad.
En ese aspecto, Guatemala ocupa el tercer puesto en maternidad juvenil de Centroamérica, después de Honduras y Nicaragua, países en los que también se demuestran sustanciales índices de pobreza.
Dentro de los hallazgos más importantes, se determinó que la pobreza es uno de los factores fundamentales para que las jóvenes inicien la maternidad a temprana edad, debido a que en su mayoría en esta condición no tienen acceso servicios de educación sexual y preventiva.
El estudio revela que el 44% de las mujeres en edades comprendidas entre 20 y 24 años, inició la maternidad o se embarazó antes de cumplir 20 años; dentro de este grupo se estima que el 68 por ciento son jóvenes sin educación y el 54% son indígenas.
Compromiso
Rosana Cifuentes, de la Asociación Guatemalteca de Mujeres Médicas (AGMM), indicó que las autoridades deben reafirmar el compromiso de ampliar los servicios de atención médica a las jóvenes, especialmente a quienes viven en condiciones de pobreza u originarias de grupos indígenas sin atención social.
«Estamos trabajando con el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social para llevar la información sobre salud reproductiva a los jóvenes, sin embargo todavía necesitamos redoblar los esfuerzos».
Uno de los compromisos que se espera concretar, es la declaración del Día Nacional de la Prevención de Embarazos en Adolescentes el 26 de septiembre, por el Congreso de la República.
De acuerdo con Cifuentes, el apoyo del Legislativo en la declaratoria de un día especial para promover la educación sexual y reproductiva sería oportuno, en vista de las altas tasas de maternidad juvenil de Guatemala.
Resultados
Las consecuencias del fenómeno de los embarazos en jóvenes y adolescentes se aprecian a nivel nacional, con altas tasas de deserción escolar y de mortalidad materna, lo cual hace más difíciles condiciones sociales para las mujeres.
También se ve reflejado en los índices de personas infectadas con el virus de inmunodeficiencia adquirida, que se origina por la falta de educación sexual y prevención en salud reproductiva.
«En Guatemala, donde los recursos muy limitados moldean las vidas de muchas personas jóvenes aún sin la carga adicional de la paternidad, es imperativo abordar las consecuencias sociales y en salud de los altos niveles de maternidad adolescente», señala el estudio.