Jova causa cinco muertes


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El huracán Jova azotó las costas mexicanas en el Pací­fico con fuerza de categorí­a dos, mató al menos a cinco personas y dejó a otras seis lesionadas, mientras que una depresión tropical que golpeó más al sur desencadenó constantes lluvias que provocaron 13 muertes en Guatemala.

Por ADRIANA GOMEZ LICON MANZANILLO / Agencia AP

Jova tocó tierra al oeste del puerto mexicano de Manzanillo y la ciudad costera de Barra de Navidad antes del amanecer con vientos máximos sostenidos de 160 kph (100 mph) y fuertes lluvias. Para la tarde se habí­a debilitado a tormenta tropical al avanzar tierra adentro, pero siguió desatando lluvia sobre una gran franja del noroeste de México, incluyendo el estado de Jalisco donde la precipitación este año ha sido baja.

Una mujer de 71 años se ahogó en el estado de Colima después que una fuerte corriente barrió el auto en que iban ella y su hijo. El hijo sobrevivió, dijo el gobernador de Colima Mario Anguiano.

En el vecino estado de Jalisco, el meteoro provocó un deslizamiento de tierra en el municipio de Cihuatlán, justo al interior de Barra de Navidad, que arrasó una casa en una colina y mató a una mujer de 21 años y a su hija, informaron en un comunicado funcionarios de protección civil de Guadalajara.

Más al noroeste, a lo largo de la costa mexicana, en la población de Tomatlán, a unos 20 kilómetros del punto donde Jova tocó tierra, un hombre y un adolescente murieron cuando una pared de su vivienda, debilitada por las fuertes lluvias, les cayó encima, dijeron funcionarios.

También en Tomatlán, dos niños sufrieron lesiones en la cabeza cuando las paredes de su casa de ladrillo cayeron por la fuerza del viento y las lluvias, dijo Oscar Mejí­a, el portavoz de la división de rescate de la Cruz Roja del estado de Jalisco.

Una nueva depresión tropical se formó en el Pací­fico sur de México, cerca de la frontera con Guatemala, con vientos máximos sostenidos de 55 kph (35 mph), informó el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos. La tormenta tocó rápidamente tierra en México y se espera que se mueva ligeramente hacia el norte antes de disiparse para cuando acabe el dí­a.

La tormenta era más pequeña y menos poderosa que Jova, pero el terreno montañoso del estado sureño de Chiapas, y de la vecina Guatemala, es particularmente vulnerable a las inundaciones repentinas y los deslizamientos de tierra. Numerosos poblados indí­genas se asientan precariamente en las laderas.

Una embarcación pesquera con nueve pescadores indonesios iba a la deriva en la costa de Chiapas, dijo la Marina en un comunicado. Siete hombres fueron rescatados y los infantes de marina buscaban a otros dos anoche.
Los siete sufrieron lesiones ligeras, dijo la Marina.

El presidente de Guatemala, Alvaro Colom, culpó a las lluvias provocadas por la tormenta por la muerte de 13 personas en su paí­s. Al menos cuatro de ellas fueron electrocutadas al entrar en contacto con lí­neas de alta tensión, dijo Colom. Otras murieron en deslizamientos de tierra o fueron arrastradas por las crecidas de los rí­os.

«Hay que tener mucho cuidado al circular por carreteras, hay posibilidad de derrumbes y por favor hay que alejarse de los rí­os», expresó Colom en un mensaje a la nación.

El meteorólogo del Centro Nacional de Huracanes, John Cangialosi, dijo que las lluvias en Guatemala probablemente estaban relacionadas con la depresión tropical, a pesar de que aún no habí­a tocado tierra.

«Si están en Guatemala, están bastante cerca del centro de la circulación del sistema, y ha sido un sistema muy lento … así­ que es probable que esté relacionado con esta caracterí­stica», expresó Cangialosi.

Más al norte, en la costa de México, las inundaciones provocadas por Jova eran tan intensas en Cihuatlán que la oficina de la Cruz Roja tuvo que ser evacuada debido a que estaba inundada por 1,5 metros (4 pies) de agua.

La Marina de México informó que evacuó un total de 2 mil 600 personas en zonas propensas a inundaciones afectadas por Jova, y estableció cocinas en los albergues para alimentar a 1 mil 600 personas evacuadas.

La llegada de Jova llevó a las autoridades a cerrar el puerto en Manzanillo, donde funciona el segundo mayor puerto de carga no petrolero de México. La tormenta inundó algunos barrios de la ciudad y tumbó tendidos eléctricos. Las inundaciones derribaron al menos un puente y destruyeron carreteras a la salida de Manzanillo.

La Secretarí­a de Comunicaciones y Transporte federal señaló que la tormenta dañó muchas carreteras y que deslizamientos de tierra e inundaciones bloquearon tres autopistas principales que conectan ciudades en los estados de Colima y Jalisco.

Israel Arriaga, de 38 años, huyó del huracán con su esposa y dos hijos en el barrio Valle de las Garzas de Manzanillo, donde al menos una casa se derrumbó y el agua creció a la altura de la cintura.

Arriaga contó que alrededor de las dos de la madrugada, escuchó un ruido muy fuerte. Era el agua que entraba a su casa.

El hogar del soldado jubilado Ernesto Huerta, de 55 años, en Valle de las Garzas, se inundó hasta la altura de la rodilla. Huerta habí­a puesto sus muebles elevados sobre ladrillos como prevención, pero no evacuó.

El Centro Nacional de Huracanes comentó que Jova se debilitó progresivamente a medida que avanzaba hacia el interior y se degradó a depresión tropical por la tarde, con vientos de 55 kph (35 mph). Se desplazaba hacia el norte a unos 9 kph (6 mph).

La tormenta pasó a 20 kilómetros (12 millas) de Puerto Vallarta, donde los funcionarios protegieron con bolsas de arena y plásticos la cancha de voleibol que se usará en los Juegos Panamericanos que se inaugurarán mañana.

Mientras tanto, la tormenta tropical Irwin perdió fuerza más lejos en el Pací­fico, con vientos cercanos a 65 kph (40 mph). Si bien se espera que se mueva en dirección este hacia tierra firme, se prevé que se desvié lejos de la costa el jueves y se dirija de nuevo hacia el Pací­fico.