Jorge de León Duque sustituye a Morales la próxima semana


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El próximo lunes se llevará a cabo el cambio en la Procuraduría de Derechos Humanos, cuando asuma Jorge de León Duque, como sucesor de Sergio Morales, analistas piden que la institución mantenga su independencia y que sea un ente fuerte para evitar violaciones de derechos humanos por parte del Estado.

POR EDER JUÁREZ
ejuarez@lahora.com.gt

Claudia Samayoa, de la Unidad de Protección a Defensoras y Defensores de los Derechos Humanos (Udefegua) indica que se mantiene una expectativa en cuanto a la nueva gestión de la Procuraduría de Derechos Humanos, señala  que el procurador debe de realizar la labor que se ha estado planteando, como la depuración de la Procuraduría de Derechos Humanos así como la  reorganización de la misma.

Samayoa indica que con esta nueva gestión se espera que se agilicen las denuncias que se mantienen rezagadas en su atención y que la procuraduría funcione de una manera de vigilancia a los derechos humanos.

Indica que el Procurador debe de mantenerse en la línea planteada de estar pendiente en la vigilancia de los derechos humanos confiando que realice de la mejor manera su trabajo.

Se espera una acción más proactiva y efectiva en los casos donde se presentan conflictividad, una defensa a los derechos humanos,  a la libertad de expresión que ha estado severamente amenazada en los últimos años y una posición clara en la búsqueda de soluciones en la conflictividad.
 
Según Samayoa los procesos deben de ser ágiles para que no sea la dilatación del tiempo lo que termine provocando la impunidad que hoy reina en la Procuraduría, así como la revisión de la actuación de los funcionarios, para garantizar que no se apeguen a intereses particulares y que efectivamente corresponda una visión global.

Por aparte Jorge Santos, del Centro de Internacional para Investigaciones de Derechos Humanos, dice que se espera que el proceso de transición que se dio del Procurador saliente y el entrante haya permitido contar con la suficiente información objetiva y pertinente para que el nuevo Procurador tome las decisiones pertinentes frente a los hallazgos que de esa  información resulte.

Santos indica que después de este proceso hay una agenda fundamental que debe de establecer una revisión del trabajo en cuanto a las deficiencias de las defensorías que hoy por hoy cuenta la Procuraduría. Además de fortalecer las áreas de estas defensorías particularmente en donde se están dando graves violaciones a los derechos humanos en contra de pobladores específicos.

Indica que existe una agenda pendiente en materia de los derechos económicos, culturales y ambientales que deben de ser protegidos por el Procurador, así que se espera una clara autonomía frente a cualquier grupo o poder establecido en el país.

Señala que lo que se espera de esta gestión es la aplicación de determinadas acciones que la Procuraduría se dejó de realizar en la administración pasada, es decir aquellos ámbitos donde la población guatemalteca le demandaba un accionar concreto y que no se realizó.