Jefe talibán podrí­a estar muerto


De regreso a sus hogares después de las ofensivas talibanes, esta familia paquistaní­ vuelve tras el triunfo de la operación militar contra el Talibán.

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<p>Pakistán dijo hoy tener informaciones sobre la muerte del jefe talibán Baitulá Mehsud por un disparo de misil estadounidense, una noticia que, si fuera confirmada, serí­a una victoria para Islamabad y Washington en su lucha contra los islamistas del noroeste.</p>
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Responsables paquistaní­es y habitantes de Waziristán del Sur, región tribal semiautónoma fronteriza con Afganistán, afirmaron que el jefe talibán habí­a muerto el miércoles junto con su esposa cuando un avión sin piloto estadounidense disparó dos misiles contra su casa, pero el Gobierno paquistaní­ precisó que la información aún debí­a ser confirmada.

«Informaciones de que está muerto están llegando desde esa zona», dijo el ministro del Interior, Rehman Malik, en declaraciones transmitidas por el canal privado de televisión paquistaní­ Geo.

«La buena noticia es que las informaciones vienen de su grupo», añadió.

Pero «no lo podré confirmar a menos de tener una prueba sólida», subrayó el ministro.

El canal de televisión estadounidense ABC, que cita a responsables norteamericanos que pidieron el anonimato, afirmó que no habí­a pruebas materiales, pero sí­ «indicios» de la muerte de Mehsud.

Ningún comandante talibán confirmó o desmintió su muerte. Pero algunos milicianos de su Movimiento de Talibanes de Pakistán (TTP) se estaban congregando en su reducto de Waziristán del Sur este viernes.

«Una reunión importante se está llevando a cabo en este momento en Waziristán del Sur y se espera un anuncio importante», dijo un comandante talibán.

Un familiar, Iqbal Mehsud, informó de que la esposa de Mehsud habí­a muerto por el disparo de misil, pero que el jefe talibán estaba «a salvo».

Mehsud, de unos 35 años, fue educado en una escuela religiosa de Miranshá, principal ciudad de Waziristán del Sur; viajó a Afganistán en la década de los noventa para luchar junto a los talibanes en la guerra civil.

Hasta su regreso a Pakistán, los talibanes de Waziristán del Sur estaban dirigidos por otro jefe de la tribu, Abdulá Mehsud, que murió en julio de 2007.

Baitulá tomó entonces su lugar y creó el Movimiento de Talibanes de Pakistán (Tehreek-e-Taliban Pakistan, TPP), al que Washington e Islamabad acusan de estar detrás de la ola de atentados suicidas que desde julio de 2007 dejó más de 2.000 muertos en Pakistán, entre ellos la ex primera ministra Benazir Bhutto.

Estados Unidos considera a Mehsud un «enlace clave de Al Qaida» en Waziristán del Sur y ofrece cinco millones de dólares por su captura vivo o muerto.

Pero el ejército paquistaní­, que ya está comprometido en una lucha contra otros talibanes del noroeste en el valle de Swat, vacila en lanzar una ofensiva terrestre el reducto de Mehsud en Waziristán del Sur, una zona apartada, montañosa y de difí­cil acceso.

Estados Unidos en cambio está convencido de la necesidad de neutralizarlo y ha lanzado numerosos ataques aéreos con aviones sin piloto en los últimos meses.

«Baitulá Mehsud es una de las personas más peligrosas y odiosas de la región, y Estados Unidos no le prestó suficiente atención hasta hace muy poco», declaró a finales de junio el emisario estadounidense para Pakistán y Afganistán, Richard Holbrooke, quien subrayó que su eliminación se habí­a convertido en un objetivo estratégico para Washington.

Desde entonces, los aviones sin piloto estadounidenses bombardearon sin descanso su feudo de Waziristán del Sur, dejando más de 150 muertos entre sus hombres y diezmando a su guardia más cercana, según responsables paquistaní­es. En el mismo momento, los atentados suicidas, muy numerosos en Pakistán hasta finales de junio, se detuvieron.

Su muerte «serí­a un golpe enorme contra el TTP y crearí­a una crisis de liderazgo y aparentemente no hay un lí­der de la estatura de Mehsud», explicó un especialista paquistaní­ sobre temas tribales, Rahimulá Yusufzai.