El jefe de la policía británica, Sir Ian Blair, anunció el miércoles que no apelará la sentencia que la condenó por graves errores que condujeron a la muerte del brasileño Jean Charles de Menezes y reafirmó que no dimitirá, pese a los crecientes llamados a su renuncia.
«La policía no va a apelar la sentencia» de condena dictada la semana pasada por un jurado, afirmó Ian Blair, al comparecer ante la Asamblea de Londres, que lo sometió a un riguroso interrogatorio sobre los incidentes que condujeron a la muerte del electricista brasileño de 27 años, el 22 de julio de 2005.
La primera pregunta a la que debió responder Blair, al comparecer ante el pleno de la Asamblea londinense, reunida en la Alcaldía de la capital, fue si piensa presentar su renuncia.
El jefe de la policía, que hace frente a un voto de confianza de este órgano electo por los londinenses para representarlos, reiteró sus disculpas por la muerte de De Menezes, pero dejó claro que no piensa renunciar.
«Pienso seguir al frente del cargo que me fue confiado», respondió el jefe de Scotland Yard, desoyendo llamamientos de los partidos de oposición, que se intensificaorn desde que fue pronunciada la sentencia condenando a la policía por infringir las leyes de salud y seguridad en el operativo en que murió De Menezes.
«Lo que me interesa es seguir adelante con mi trabajo», reafirmó Blair, en vísperas de la publicación de un esperado informe sobre las circunstancias de la muerte del brasileño, que fue tomado por un terrorista y abatido de siete disparos a la cabeza en la estación de Stockwell (sur de Londres).
Alegando que la muerte de De Menezes «no fue resultado de errores sistemáticos» cometidos por la fuerza que dirige, Blair aseguró que cuenta con el «respaldo aplastante» de los oficiales de la policía.
«Si yo pensara que he perdido el respaldo de los oficiales, presentaría mi dimisión», aseguró.
«Si yo pensara que soy responsable de una serie de errores, dimitiría», agregó, recalcando que la muerte de De Menezes, abatido por la policía dos semanas después de cuatro ataques suicidas contra la red de transporte de Londres y al día siguiente de unos atentados frustrados, se produjo en «circunstancias extraordinarias».
Pero «si la Asamblea de Londres tiene el poder de quitarme de mi puesto, pues háganlo», dijo Blair, de forma retórica, puesto que este órgano no tiene poder de destituirlo.
A pesar que un jurado juzgó que la policía británica cometió una serie de «errores catastróficos» que llevaron a la muerte del un inocente, el jefe de Scotland Yard sigue contando con el apoyo del gobierno de Gordon Brown.
Así lo expresó el miércoles la secretaria del Interior, Jacqui Smith, que pidió a los responsables del partido conservador y liberal demócrata – la segunda y tercera fuerza política en Gran Bretaña – que cesen sus llamados reclamando la renuncia del jefe de la policía.
Pero el líder del grupo conservador ante la Asamblea londinense, Richard Barnes, reafirmó que su partido «no tiene confianza» en el liderazgo de Ian Blair.
El interrogatorio de Blair se produjo un día antes de la publicación de la investigación de la Comisión Independiente de Quejas de la Policía (IPCC) sobre las circunstancias de la muerte del brasileño, conocido como Stockwell I.
El jefe de la policía británica, Sir Ian Blair, recibió un voto de de no confianza de la Asamblea de Londres por los errores que condujeron a la muerte del brasileño Jean Charles de Menezes, el 22 de julio de 2005.
Sir Ian Blair «debe renunciar», afirmó Richard Barnes, el líder del grupo conservador ante la Asamblea londinense, que pronunció su voto de «no confianza» tras someter al jefe policial a un duro interrogatorio sobre los incidentes que condujeron a la muerte del electricista brasileño de 27 años.
La primera pregunta a la que debió responder Blair, al comparecer ante el pleno de la Asamblea londinense, reunida en la Alcaldía de la capital, fue si pensaba presentar su renuncia, a lo que éste respondió con una negativa.
«No pienso dimitir», afirmó Blair, que pidió nuevamente disculpas por la muerte del joven inmigrante brasileño, que fue tomado por un terrorista.
El voto de desconfianza fue pronunciado unos días después de que la policía británica fuera condenada en un tribunal por infringir las leyes de salud y seguridad en el operativo en que murió un hombre inocente.
De Menezes fue abatido por la policía dos semanas después de cuatro ataques suicidas contra la red de transporte de Londres, que dejaron 52 inocentes muertos, y al día siguiente de unos atentados frustrados.