Japoneses, renuentes a relaciones sexuales


Los dirigentes de la más importante y mayoritaria organización de empresarios de Japón están sumamente preocupados que los trabajadores nipones no sostienen suficientes relaciones sexuales. Así­ como usted lo está leyendo.

Eduardo Villatoro
eduardo@villatoro.com

La Keidanren, que supongo viene a ser como el CACIF de Guatemala, recomendó a las mil 632 empresas afiliadas que inicien las semanas familiares, a fin de estimular a sus trabajadores padres de familia que dispongan más tiempo para jugar con sus chicos y de disfrutar del deleite conyugal con más frecuencia, a fin de procrear más hijos, para revertir la tasa menguante de natalidad en aquella industrializada nación del Extremo Oriente.

Al contrario de lo que ocurre en Guatemala, donde abundan las familias de muchos hijos, sobre todo en las clases sociales media y baja, y la tasa de natalidad es una de las más altas en América Latina, además de que abundan los adolescentes y jóvenes entre los 18 y 30 años de edad, en Japón las personas mayores de 65 años superan a los niños por una ventaja de 2 a 1, lo que mueve a pensar a los empresarios que con el tiempo no tendrán suficiente mano de obra.

Según la información disponible, la tasa de natalidad del Imperio del Sol Naciente viene en descenso desde 1972 y amenaza con reducir la fuerza laboral en un 16 % para el aún lejano año de 2030. Actualmente los trabajadores suman 66.7 millones de personas.

La menguante tasa de natalidad, el envejecimiento de la población y el coito matrimonial son asuntos de interés general y particularmente de los empresarios, y de ahí­ que el director general de la Nippon Oil Corp., Shinji Nishio, al pronunciar su discurso inaugural de la campaña familiar que anualmente realiza esa compañí­a, recomendó fervientemente a sus trabajadores una «activa participación» en sus deberes conyugales.

Es un serio reto a los trabajadores, en especial los de edad media, a quienes les enseñaron que la laboriosidad es la virtud más importante, declaró el presidente de la Asociación de Planeamiento Familiar, algo así­ como que el deber está antes que el placer, acerca de lo cual los guatemaltecos en términos generales no están muy convencidos.

Un informe del Ministerio de Salud indica que las parejas japonesas han renunciando gradualmente a los deliciosos ví­nculos í­ntimos maritales, de manera que de las parejas casadas encuestadas este año, el 36.5 % no habí­a hecho el amor el mes anterior al sondeo, frente al 34.6 % en 2006 y 31.9 % en 2004. Las parejas se quejan de que vuelven muy cansadas del trabajo o que las relaciones sexuales son muy aburridas.

Si se hiciera una encuesta al respecto en Guatemala -presumo yo-, las respuestas serí­an muy distintas, sobre todo si se les pregunta a los recién casados.

(El gerente de recursos humanos de una empresa guatemalteca le pregunta a la esposa de Romualdo Tishudo: -¿Cuántos hijos tiene usted? La doña responde: -Sólo diez, señor. El ejecutivo repone: -Además de eso ¿qué otra cosa sabe?)