Tras arrancar perdiendo en la primera jornada del Mundial de Fútbol de Brasil, Japón y Grecia chocarán mañana en Natal en un duelo en el que la victoria es vital si quieren clasificarse a los octavos de final.
Ambas selecciones están con cero puntos en el Grupo C, integrado también por Colombia y Costa de Marfil, que se medirán en Brasilia por asegurarse una plaza en la siguiente ronda.
La última vez que se enfrentaron Japón y Grecia fue en la Copa Confederaciones de 2005, cuando se impusieron los nipones por 1-0.
El seleccionador de Japón, el italiano Alberto Zaccheroni, intentó en los últimos meses mejorar el aspecto defensivo de su equipo, pero después de la derrota por 2-1 ante Costa de Marfil los jugadores asiáticos saben que el ataque será su mejor arma para seguir vivos en el Grupo C.
«Los jugadores japoneses tienen buena técnica y la agilidad para jugar rápido al fútbol», dijo el portero Eiji Kawashima a la página de la FIFA. «Ése tipo de fútbol es con el que más cómodos nos sentimos».
Desde la llegada de Zaccheroni, Japón fue introduciendo conceptos defensivos italianos a su clásico fútbol de ataque. Sin embargo, el éxito aún no llegó.
En el partido inaugural el equipo se dedicó a defender el tanto inicial de Keisuke Honda, pero acabó recibiendo dos goles de los marfileños.
«Durante cuatro años nos centramos en atacar», dijo Kawashima. «Queremos tener la pelota y moverla hacia arriba, usando todas nuestras habilidades tácticas para meter goles. Así es como jugamos».
«No fuimos efectivos», reconoció Zaccheroni sobre el debut de los asiáticos. «Les dimos mucho espacio, les dimos demasiada libertad para jugar».
El único consuelo para los japoneses es que Grecia tuvo un inicio todavía peor: cayó por 3-0 ante Colombia en Belo Horizonte.
Grecia recibió numerosas críticas y el seleccionador, el portugués Fernando Santos, fue el foco de muchas de ellas. Por ello se espera que el técnico introduzca algunos cambios, entre ellos la entrada del delantero Kostas Mitroglou. El veterano capitán Georgios Karagounis también podría regresar al once titular.
Si Japón es un equipo con reputación de demasiado ofensivo, Grecia es todo lo contrario, una selección basada en la solidez de su defensa y a la que le cuesta crear ocasiones.
«Sé que todo el mundo espera a una Grecia con 11 hombres detrás de la pelota, defendiendo y dándolo todo para mantener la portería a cero», dijo el delantero heleno Georgios Samaras tras el duelo con Colombia.
«Pero creo que se vio a un equipo al que le gusta atacar y que siempre intenta crear oportunidades. Salimos a ganar a Colombia, y eso psicológicamente no cambiará. Esperamos que nos vaya mejor ahora porque contra Japón es un partido en el que estamos obligados a ganar».