China conservó en 2006, por tercer año consecutivo, su condición de primer socio comercial de Japón, delante de Estados Unidos, a pesar de la tensión diplomática entre los dos gigantes asiáticos durante la mayor parte del año.
Según estadísticas oficiales japonesas divulgadas hoy, los intercambios totales entre los dos países (exportaciones mas importaciones) en 2006 sumaron 28,98 billones de yenes (243 mil millones de dólares), un 16% mas que en 2005.
Al mismo tiempo, los intercambios comerciales con Estados Unidos llegaron ese mismo año a 208 mil millones de dólares ( 13%).
Las relaciones comerciales con China siguen sin embargo siendo deficitarias para Japón, mientras que con Estados Unidos arrojan un claro superávit.
Japón exporta sobre todo a China acero, productos químicos, semiconductores y aparatos electrónicos. Compra a China ropa y accesorios, productos alimenticios y ordenadores.
Estas relaciones comerciales sino-japonesas están en considerable desarrollo desde hace varios años: no sólo aumentan los intercambios comerciales, sino también las inversiones directas japonesas en China, que sumaron en 2005 la cifra récord de 6.500 millones de dólares.
Los economistas consideran que el formidable ’boom’ económico chino de los últimos años salvó a Japón de la crisis en que estaba sumido desde la década de los 90. En efecto, la industria nipona se benefició de la voracidad de China por el acero, los bienes de equipo y los productos de consumo.
La luna de miel económica entre Japón y China se mantiene pese a una grave crisis diplomática, alimentada por ambiciones geopolíticas rivales, e históricas querellas, regularmente reavivadas.
Para satisfacción de todos, un deshielo político fue esbozado desde la llegada al poder en Japón, a fines de septiembre, del nuevo primer ministro Shinzo Abe, que viajó a Pekín el pasado otoño boreal, en su primera visita oficial al extranjero.
Esta mejora es saludada por la patronal japonesa, ya que unas estrechas relaciones económicas con China son esenciales para evitarle a Japón demasiada dependencia del mercado de Estados Unidos.
Así, Richard Jerram, economista de Macquarie Securites, subraya que el comercio exterior nipón se ha diversificada profundamente desde el inicio de la década: las exportaciones hacia Estados Unidos, que representaban cerca de una tercera parte del total en dos mil, sólo suponen en 2006 menos de una cuarta parte.
Al mismo tiempo, la cuota de China pasó del 12 al 20%.
En 2006, el superávit comercial de Japón se redujo en 7% respecto al año anterior (a 66.500 millones de dólares), debido al aumento de los precios del petróleo y de otras materias primas.
Este excedente japonés -durante mucho tiempo el mayor del mundo- fue superado por segundo año consecutivo por el de China (177.470 millones de dólares).