La Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) inspeccionará una planta nuclear de Japón en la prefectura Niigata, afectada por el sismo registrado el 16 de julio, después de varios incidentes en la planta nuclear que han generado preocupación por la seguridad.
La Agencia de Seguridad Nuclear e Industrial del Ministerio de Economía, Comercio e Industria de Japón informó al órgano supervisor nuclear de la ONU que aceptará la inspección de la planta nuclear Kashiwazaki-Kariwa.
La decisión se tomó después de que la prefectura Niigata, donde se resintió lo peor del sismo y se localiza la planta, pidió al gobierno central esta mañana una revisión de la AIEA en la planta de energía nuclear Kashiwazaki-Kariwa, la más grande del mundo en términos de capacidad de producción.
La planta nuclear, operada por Tokyo Electric Power Co., ha reportado unos 50 incidentes desde que un sismo de 6,8 grados sacudió el área el 16 de julio. Los incidentes incluyen un incendio, filtración de agua con material radioactivo, detección de una pequeña cantidad de radiación en un filtro de ventilación y la caída de cilindros conteniendo desechos radioactivos de bajo nivel.
El gobierno de la prefectura Niigata presentó hoy una petición al primer ministro japonés Shinzo Abe, a varios ministros del gabiente y a la firma Tokyo Electric Power Co., diciendo que los problemas de la planta han causado preocupaciones y que los rumores dañarían al turismo y a las industrias locales. Indicó que «es necesario difundir información apropiada», informó la agencia de noticias Kyodo.
Dos días después del sismo, el director de la AIEA, Mohamed ElBaradei, dijo que la agencia estaría lista para colaborar con Japón para investigar los incidentes en la planta de energía nuclear.
«Japón necesita realizar una completa revisión de la estructura, de los sistemas, de los componentes del reactor», comentó ElBaradei durante una visita a Malasia. El ofrecimiento no fue aceptado de inmediato.
El importante sismo sacudió Niigata y prefecturas cercanas la mañana del 16 de julio, dejando 10 muertos y más de 1.000 lesionados. Hasta el sábado, todavía unas 2,600 personas permanecían en refugios en la prefectura de Niigata.
La planta nuclear, diseñada para resistir sismos de 6,5 magnitud, se ha convertido en una importante preocupación para la seguridad desde el sismo. Una encuesta de la agencia Kyodo dada a conocer hoy señala que más de 80 por ciento de los evacuados por el sismo expresaron angustia por la seguridad en la planta nuclear.