James Blunt se ha erigido en el nuevo «Mesías» al relatar cómo evitó un conflicto entre las fuerzas de la OTAN y Rusia que, a su juicio, habría desencadenado la III Guerra Mundial.
El británico, ex militar, relató a la BBC que en 1999 dirigía un batallón que llegó a un aeropuerto en Kosovo que estaba ocupado por los rusos, y recibió la orden de hacerles frente por la fuerza para tomar el aeródromo.
Blunt se negó, pues atacar a los rusos habría desencadenado un conflicto mundial, aunque rechazar la orden suponía enfrentarse a un juicio militar.
El autor de «You»re beautiful» recuerda aquello como «una situación de locos» en la que «200 rusos nos apuntaban de manera agresiva», pero tras unos días y cuando les faltó el agua y la comida «nos pidieron compartir el aeropuerto».
Por suerte para Blunt, recibió el apoyo público del general Mike Jackson, que también era contrario a la orden de tomar por la fuerza el aeropuerto.