Los dos hijos mayores del fallecido Michael Jackson, Prince Michael I, de 12 años y Paris Catherine, de 11, no descienden del cantante, según ha declarado su madre, la ex enfermera Debbie Rowe (de 50 años) en una entrevista en el rancho californiano en el que vive. Rowe asegura que fue inseminada con esperma de un donante anónimo («yo sólo fui el recipiente») y ha reiterado, contrariamente a los rumores que circulaban, que no reclamará la custodia de los hijos, a la que renunció tras un acuerdo con Jackson.
Desde que se conoció la noticia de la muerte de Michael Jackson, la estrella del cantante en el Paseo de la Fama de Hollywood se ha convertido en un lugar de peregrinación para miles de «fans», que han depositado flores y dedicatorias.
«Michael estaba divorciado, y solo quería tener hijos. Yo fui la única que le dijo «tendré a tus hijos». Le ofrecí mi vientre, fue un regalo. Es algo que realicé para hacerlo feliz. Me pagaron y seguí con mi vida. Sé que nunca volveré a ver a mis hijos otra vez», señala Rowe, quien estuvo casada con Jackson entre 1996 y 1999.
En un comunicado difundido ayer, el padre de Michael, Joe Jackson, señaló que él y su mujer son las únicas personas con autoridad sobre los hijos del llamado rey del pop. La madre del tercer hijo de Jackson, Prince Michael II, más conocido como Blanket, no ha sido identificada.
Parque temático podría ser cementerio
Michael Jackson podría encontrar el descanso eterno en su soñado rancho de Neverland, un universo propio que el Rey del Pop, fallecido el pasado viernes de madrugada, construyó para refugiarse del mundo adulto y donde la familia estudia ahora darle sepultura. Situado en Los Olivos, una zona vitivinícola del condado de Santa Barbara al sur de California, la propiedad fue el hogar de Jackson desde que la adquirió por 28 millones de dólares en 1987 hasta el juicio por abuso de menores al que se enfrentó el artista en 2005.
Voz autorizada
Por otra parte, los padres del artista fallecido, Joe y Katharine, declararon el domingo a través de un comunicado que su nuevo abogado, L. Londell McMillan, es la única persona autorizada para hablar en nombre de la familia. El padre de Jackson hizo público este comunicado mientras asistía junto a su hija Janet a la gala de la Black Entertainment Televisión (BET), su primera aparición pública tras la muerte de Michael. En esa ceremonia, que se convirtió en un sentido homenaje al artista, su padre dijo: «Me hubiera gustado que el mundo le hubiera otorgado su reconocimiento en vida. Ahora él es el más grande. Me gustaría que estuviera aquí para ver todo esto».