El Congreso de la República tiene la obligación de rendir homenaje al expresidente Jacobo Árbenz Guzmán, con ocasión del centenario de su nacimiento, por su condición de líder de la Revolución de Octubre, Triunviro de la misma, Ministro de la Defensa del Primer Gobierno de la Revolución y Presidente Constitucional y democrático del Segundo Gobierno de la Revolución.
Para eliminar la mancha histórica de 1954, debe el Congreso declarar de inmediato el año de Jacobo Árbenz, entre octubre de 2013 y septiembre de 2014. Al hacerlo, también debe invitar a los cuatro pueblos del país a realizar actos cívicos en su honor a lo largo y ancho del país, particularmente en todos los centros educativos.
Hace poco la Red por la Paz y el Desarrollo de Guatemala (RPDG) recibió nota del Congreso del Uruguay, trasladando los discursos de los diputados Puig y Grille con ocasión del acto realizado el 18 de septiembre en homenaje a Árbenz. Este hecho es muy significativo, porque él vivió en Montevideo durante tres años de su exilio, en donde fue sujeto a hostigamiento y limitaciones por parte del gobierno, la derecha y la CIA, si bien acogido por el movimiento social y actores políticos progresistas. Afirman los diputados: “A partir de 1951, cuando asume su Gobierno, Árbenz fue jaqueado, hostigado y traicionado. Muchos de los que estaban a su lado pasaron a filas del enemigo… y se convirtieron en la antesala de lo que han sido décadas de proceso luctuoso para el pueblo guatemalteco” (Puig). “…el pueblo uruguayo estuvo con Árbenz, la FEUU… los sindicatos… y los estudiantes de Secundaria fueron corridos a sablazos por manifestar a favor de Árbenz… ¡Honor y gloria a los miles y miles de caídos en la lucha de la revolución guatemalteca!” (Grille).
Este evento, promovido por la RPDG, se ha sumado a otras acciones semejantes en América del Sur, entre ellas las organizadas por la Comisión del Centenario de Árbenz en Buenos Aires, con actos políticos y próxima exposición fotográfica y de pintura, el traslado de dicha exposición a Montevideo, y su posible presentación en Santiago de Chile, bajo los auspicios del Instituto Chileno Guatemalteco, que también ha programado un acto de solidaridad con el pueblo de Guatemala, en octubre, como homenaje al centenario. Los actos de reconocimiento de Árbenz como figura revolucionaria de importancia capital para América Latina y el Caribe siguen multiplicándose, pese a la poca presencia de la Diáspora guatemalteca en esa región. Se reconoce hoy en nuestros países que el primer zarpazo de Estados Unidos contra los valores democráticos de la región se dio con su intervención para cortar la “primavera democrática”, en 1954. La operación “éxito” de la CIA ha demostrado ser un verdadero “fracaso histórico”.
Y no solamente en nuestra región se rescata la figura de Árbenz. Hemos recibido del representante de la RPDG en Australia la comunicación que nos dice: “se hará una presentación el próximo 02 de Noviembre en la ciudad de Brisbane, Australia, para resaltar el legado del soldado del pueblo en el marco del Primer Foro Interestatal (entre Queensland y New South Wales), evento organizado por Australian Solidarity with Latin America (ASLA)”. Ante esta serie de eventos en el campo internacional, que se suma a los que se siguen realizando en Guatemala, por ejemplo, el III Seminario por la Unidad Progresista y Popular y Primer Festival por la Unidad, organizado por la Juventud del Movimiento de Unidad Progresista y Popular (MUPP) para el próximo 26 de octubre, que incluye un Concurso de Ensayo sobre Árbenz para jóvenes dentro y fuera del país, es evidente que se precisa contar con un marco temporal más amplio. Por ello insto a los diputados, de todas las bancadas, a no quedarse en silencio. Es tiempo de que el Congreso represente los genuinos intereses de la población guatemalteca y apruebe el Año de Árbenz.