En este mes de festejos a la patria, también recordamos algunas personas que valiéndose de los cargos que han ocupado dentro del aparato estatal, dispusieron de los bienes del Estado como que si hubieran sido propios y los vendieron, concesionaron, arrendaron, adjudicaron, traspasaron, cedieron, entregaron a manos particulares, empresas de la iniciativa privada, consorcios nacionales e internacionales.
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La Historia de Guatemala es pródiga en relatarnos las conductas inmorales de los gobernantes que a través de los años, se erigieron en los propietarios de los bienes nacionales e irrespetando las leyes, reglamentos, normas y sentido común, hicieron y siguen haciendo «chinche» el patrimonio nacional.
TRAICIÓN: palabra derivada del idioma latín «traditio onis» y que consiste en: DELITO que se comete quebrantando la fidelidad o lealtad que se debe guardar o tener; en derecho, significa: Delito cometido por civil o militar que atenta contra la seguridad de la patria. ALTA TRAICIÓN: Es la cometida contra la soberanía o contra el honor, la seguridad y la independencia del Estado. ALTA TRAICIÓN: Locución adverbial que indica alevosamente, faltando a la realidad o confianza; con engaño o cautela. DRAE. NO me lo inventé yo.
Pues bien, en este mes de la Patria, con bombos y platillos se realizaron los desfiles escolares con esencia militar, como para seguir recordando los funestos años de dictadura y estupidez castrense que sumieron al país en un desangramiento cruel y mantuvieron a la población sojuzgada, oprimida y temerosa de ser objeto de las conductas ilegales e impunes del sector que se erigió como «el salvador de la patria».
En alusión a los TRAIDORES DE LA PATRIA, la Historia y el vox pópuli nos recuerda las entregas que del territorio nacional hicieron los gobernantes J. Rufino Barrios: héroe del Ejército de Guatemala (Chiapas, Soconusco, El Petén), Jorge Serrano Elías (Belice) y la entrega de la soberanía que hicieron Manuel Estrada Cabrera (ferrocarriles y puertos), Jorge Ubico (empresas eléctricas), Carlos Castillo Armas (Código de petróleo) Óscar Berger y Álvaro Arzú con las privatizaciones de empresas estatales, Vinicio Cerezo (venta de Aviateca), Álvaro Colom (Perenco) y ¿Pérez Molina con Puerto Quetzal?
Pero no sólo ellos son y fueron traidores; también los hay funcionarios y empleados que sesionan el patrimonio del Estado con sus conductas ilegales; los hay DEPORTISTAS que se venden a las mafias criminales amañando encuentros deportivos en los que está en juego el prestigio de Guatemala.
La Historia de Guatemala así lo demuestra; la historia lo escribe y lo recuerda, para bien o para mal. Los guatemaltecos estamos en la libertad de interpretar los actos de los traidores a la patria; unos por poder, otros simplemente por dinero; de cualquier forma, la traición es traición y como conducta ilícita está contemplada en la ley guatemalteca para castigar a quienes se enriquecen con esa deleznable costumbre.