Italia al borde de las elecciones anticipadas


Silvio Berlusconi, ex primer ministro italiano y actual lí­der de la oposición, buscará de nuevo la primera magistratura de ese paí­s.

El ex jefe de gobierno conservador y magnate de las comunicaciones italiano Silvio Berlusconi volvió a exigir hoy elecciones anticipadas, decretando de hecho el fracaso de las negociaciones entabladas por el presidente del Senado, Franco Marini, para evitar el regreso a las urnas.


«Estamos convencidos de que la mejor solución para afrontar los graves problemas del paí­s es darle a Italia un gobierno legí­timo por la ví­a de elecciones populares que puedan ser realizadas de inmediato», declaró a la prensa el lí­der de la derecha tras una reunión crucial con Marini.

Berlusconi rechazó «totalmente» la formación de un gobierno de transición, por considerar que serí­a «inútil» y representarí­a «una pérdida de tiempo lamentable» para el paí­s.

Marini, que busca respaldo para un gobierno de unidad nacional que reforme la ley electoral, registró de nuevo la negativa de Berlusconi, quien quiere sólo elecciones anticipadas.

Un acuerdo con la izquierda es «imposible. Es una hipótesis que no es concreta, no es realista, es una utopí­a», agregó Berlusconi.

El ex presidente del Consejo, a quien los sondeos anticipan un retorno al poder en caso de elecciones, reiteró su disponibilidad al diálogo con sus adversarios, pero después de los comicios.

Para Berlusconi, la ley electoral, adoptada por su gobierno seis meses antes de las elecciones de abril del 2006, ha dado «buenos resultados», pese a que sus crí­ticos sostienen que fomentó la fragmentación polí­tica y el poder de chantaje de las formaciones pequeñas.

Franco Marini inició esta jornada clave entrevistándose con Gianfranco Fini, dirigente de la Alianza Nacional (derecha conservadora), antes de recibir a Berlusconi, jefe de Forza Italia, el mayor partido de la derecha.

Fini y Berlusconi piden la disolución del Parlamento lo más rápido posible y la organización de elecciones legislativas anticipadas en abril.

La coalición de centro-derecha cuenta según los sondeos con una ventaja de 10 a 14 puntos sobre la coalición de centro-izquierda, fuertemente desgastada por las divisiones internas.

Marini se entrevistó luego con Walter Veltroni, alcalde de Roma y lí­der de la mayor fomación de la izquierda, el Partido Demócrata (PD), que propone reformar la ley electoral antes de regresar a las urnas.

«Nuestra propuesta es la de formar un gobierno por unos tres meses, que realice una serie de reformas necesarias para que el paí­s tenga estabilidad, y no precipitar en la carrera por el voto», declaró Veltroni.

«Espero que haya todaví­a espacio para negociar. El paí­s pierde un gran ocasión», comentó Veltroni, quien reiteró que su partido en caso de elecciones se presentará solo ante los electores, abandonado la lí­nea de apoyo a Romano Prodi, que renunció el mes pasado, y aislando a las alas extremas de la coalición, tanto la ultraizquierda como los ultracatólicos.

Todo parece indicar que fracasó la misión confiada a Franco Marini por el jefe de Estado Giorgio Napolitano, tras la renuncia de Prodi el 24 de enero, después de 20 meses de gobierno.

El presidente del Senado informará sobre la situación al presidente Giorgio Napolitano, quien tiene la autoridad de disolver el Parlamento y convocar nuevas elecciones.

Los comicios se llevarí­an a cabo por lo menos 45 dí­as después de la disolución de las Cámaras.

Berlusconi


El lí­der de la derecha italiana Silvio Berlusconi dijo hoy que «las elecciones inmediatas» son la «mejor solución» para el paí­s, tras entrevistarse con el presidente del Senado Franco Marini.

«Estamos convencidos que la mejor solución para afrontar los graves problemas del paí­s es dar a Italia un gobierno legí­timo por la ví­a de elecciones populares que puedan ser realizadas de inmediato», declaró a la prensa el lí­der de la derecha.

Berlusconi rechazó «totalmente» la instalación de un gobierno de transición, que serí­a «inútil» y representarí­a «una pérdida de tiempo lamentable» para el paí­s.

Un acuerdo con la izquierda es «imposible. Es una hipótesis que no es concreta, no es realista, es una utopí­a», agregó, al mismo tiempo que reiteró su disponibilidad al diálogo con la oposición, pero después de las elecciones.

Marini se ha entrevistado hoy por la mañana con los principales lí­deres de la derecha y la izquierda, en particular Silvio Berlusconi, personaje clave de la crisis, en el último dí­a de las consultas para salir de la crisis polí­tica.

Franco Marini inició esta jornada crucial entrevistándose con Gianfranco Fini, jefe de la Alianza Nacional (derecha conservadora, segundo partido de derecha), antes de encontrarse con el lí­der de la derecha Silvio Berlusconi.

Fini y Berlusconi piden la disolución del Parlamento lo más rápido posible y la organización de elecciones legislativas anticipadas en abril.

Walter Veltroni, alcalde de Roma y lí­der del Partido Demócrata (PD, principal partido de izquierda), quien exige que la ley electoral sea reformada antes de regresar a las urnas, debe ser recibido más tarde.

La posición de Berlusconi asegurarí­a tal vez el fracaso de la misión confiada a Franco Marini por el jefe de Estado Giorgio Napolitano, tras la renuncia de Romano Prodi el 24 de enero pasado tras 20 meses de gobierno.

Ante el bloqueo de la derecha, que se da como ganadora en caso de elecciones anticipadas, Giorgio Napolitano no tendrí­a más posibilidad que disolver el Parlamento.

Las elecciones se llevarí­an a cabo por lo menos 45 dí­as después de la disolución de las Cámaras.