Israelíes y palestinos emprenden negociaciones hoy sobre las cuestiones más complejas de un conflicto que el presidente estadounidense George Bush querría ver resuelto a finales de año pero que aun debe superar importantes escollos.
Los principales negociadores, la ministra israelí de Relaciones Exteriores Tzipi Livni y el ex primer ministro palestino Ahmed Qorei, tenían previsto reunirse en Jerusalén, en su primer encuentro tras la histórica visita de Bush la semana pasada, según fuentes oficiales.
«Hoy comienzan las negociaciones sobre las cuestiones esenciales», declaró un miembro del equipo de Livni.
«Livni está autorizada a discutir sobre todas las cuestiones y los temas en los que no logren llegar a un acuerdo serán transmitidos al (primer ministro israelí Ehud) Olmert y a Abu Mazen», afirmó en referencia al presidente palestino Mahmud Abas.
Durante su primera visita a Israel y Cisjordania la semana pasada, Bush predijo que israelíes y palestinos firmarán un acuerdo de paz que ponga fin a décadas de conflicto antes del final de su mandato en enero de 2009.
«Creo que va a suceder, que se habrá firmado un acuerdo de paz cuando yo deje el cargo», afirmó Bush, sólo seis semanas después de que israelíes y palestinos reanudasen formalmente el proceso de paz tras siete años de estancamiento.
Con el objetivo de apuntarse un triunfo diplomático antes de que Bush deje la Casa Blanca, la administración estadounidense centró su atención en Oriente Medio en el último año, especialmente después de que el movimiento islamista Hamas tomase el control de la franja de Gaza hace siete meses.
Al término de su visita y prometiendo regresar a Israel en mayo con ocasión del 60 aniversario del Estado hebreo, Bush expresó su determinación en llevar a las dos partes a concluir un acuerdo que escapó a las anteriores administraciones estadounidenses.
Bush trazó las grandes líneas de dicho acuerdo, el fin de la ocupación israelí, el cese de la colonización, el desmantelamiento de la «infraestructura terrorista» palestina, la modificación de las fronteras de 1967 por mutuo acuerdo y la creación de un mecanismo internacional para solucionar el problema de los refugiados.
Pero sobre el complicado tema de Jerusalén -la Ciuda Santa que tanto israelíes como palestinos reclaman como su capital- Bush se limitó a decir que las dos partes tendrán que encontrar una solución.
Jerusalén, los refugiados y la colonización son los principales escollos que hoy deberán tratar Livni y Qorei.
Acerca de los asentamientos, por ejemplo, los palestinos exigen un cese total de toda la actividad en la Cisjordania ocupada y el Jerusalén Este anexionado.
Pero aunque Olmert se comprometió a no construir nuevos asentamientos, expropiar más tierras y desmantelar las colonias salvajes, también dejó claro que «Jerusalén no tiene para nosotros el mismo estatus».
Las dos partes están también enfrentadas debido a las operaciones israelíes contra militantes palestinos en Gaza y Cisjordania. La Autoridad Palestina considera que dañan a su autoridad y a sus esfuerzos por imponer la ley y el orden, mientras que Israel afirma que son necesarias para evitar atentados.
La cuestión de Gaza pesa también en las negociaciones. Esta parte menor de un futuro Estado palestino escapa al control de Abas desde que Hamas tomó el poder por la fuerza en junio de 2007.
Estados Unidos e Israel mantienen que no se aplicará ningún acuerdo de paz hasta Abas recupere el control de la franja de Gaza, situada entre el sur de Israel y Egipto.
«Cómo se logrará exactamente no lo sé, no puedo predecir el futuro», reconoció un alto responsable estadounidense a los periodistas tras la visita de Bush.
El presidente estadounidense George W. Bush reafirmó que un acuerdo de paz entre Israel y los palestinos será aplicable únicamente cuando cese la violencia desde la franja de Gaza, dijo ayer el primer ministro israelí Ehud Olmert.
Bush hizo declaraciones en ese sentido durante su primera visita la semana pasada a Israel y Cisjordania, diciéndose convencido al mismo tiempo de que este año puede firmarse un tratado de paz entre israelíes y palestinos, indicó Olmert en la sesión semanal de su gabinete.
«Bush reafirmó el compromiso de Estados Unidos según el cual un acuerdo entre nosotros y la Autoridad Palestina sólo será aplicable cuando todas las condiciones de la Hoja de Ruta, concernientes a la seguridad de Israel, tanto en Gaza como en Judea y Samaria (Cisjordania), hayan sido plenamente cumplidas», declaró Olmert.
«No se trata de separar a la franja de Gaza de Judea y Samaria cuando se trata de los compromisos palestinos (…) Queremos dos Estados para dos pueblos, y no tres», dijo, en referencia a la franja de Gaza, controlada por el movimiento islamista Hamas y de donde son lanzados casi a diario cohetes en dirección del sur de Israel.
Olmert confirmó también que el presidente estadounidense «regresará para una visita oficial con el fin de asistir a las importantes celebraciones del 60ª aniversario de nuestra independencia» en mayo próximo.