Israel y Estados Unidos firmaron hoy en Jerusalén un protocolo de acuerdo sobre un aumento de cerca del 25% de la ayuda militar estadounidense al Estado hebreo, que alcanzará así los 30.000 millones de dólares en los próximos diez años.
«Esos 30.000 millones de dólares de ayuda militar constituyen una inversión en la paz, que no se podrá lograr sin un Israel fuerte», afirmó el número tres del departamento estadounidense de Estado, Nicolas Burns, durante la ceremonia de firma, en el ministerio israelí de Relaciones Exteriores.
«Estados Unidos, Israel y numerosos países amigos del mundo árabe hacen frente a una situación en la que Irán intenta alcanzar una capacidad nuclear y donde existe una cooperación entre Irán, Siria, Hezbolá (el movimiento chiita libanés), la Yihad Islámica palestina y otros grupos responsables del conflicto en la región», agregó.
En ayer miércoles.
Olmert reiteró que el protocolo de acuerdo «ilustra nuevamente el compromiso de Estados Unidos con la seguridad de Israel y el mantenimiento de su ventaja (militar) cualitativa» frente a los países árabes y musulmanes.
«Esa contribución permitirá al Estado de Israel planificar su presupuesto de defensa para la próxima década y adaptarse a una región cada vez más peligrosa», añadió el responsable estadounidense en la firma del acuerdo.
Burns también precisó que no hay «ninguna restricción» en el uso de la ayuda militar, «porque tenemos una gran confianza en el gobierno israelí».
Un alto responsable del ministerio israelí de Defensa, Amos Gilad, señaló por su parte que la ayuda estadounidense «dará seguridad a Israel frente a una serie de amenazas».
Nicolas Burns, número tres del Departamento de Estado.