La franja de Gaza, sometida a un bloqueo israelí desde hace cuatro días y sin servicio de electricidad, estaba hoy al borde de una crisis humanitaria, y el movimiento islamista Hamas, que controla ese territorio, acusó a Israel de «condenar a muerte» a sus habitantes.
La única central del territorio, que suministra electricidad a la ciudad de Gaza, fue cerrada ayer después de que se quedó sin combustible, sumiendo en la oscuridad a varias manzanas.
La Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA) afirmó que la situación en este territorio, donde más de 1,5 millones de habitantes dependen de la ayuda exterior, es «desesperada».
«Se trata de una situación humanitaria desesperada que continúa deteriorándose en forma alarmante», declaró el portavoz Christopher Gunness.
El tránsito se redujo considerablemente en las calles de esta ciudad de 600 mil habitantes, y se formaron colas fuera de las panaderías que todavía tenían combustible.
«Tengo 12 hijos y no hay pan en la casa», dijo una mujer que hizo cola en el frío durante casi tres horas. «No hay electricidad, sólo velas. Los niños tienen miedo de la oscuridad. No saben lo que sucede», afirmó.
El cierre de la central se produce durante un aumento de la demanda invernal y mientras Gaza todavía sufre las consecuencias de las anteriores restricciones impuestas por Israel después de que el Movimiento de Resistencia Islámica (cuyo acrónimo en árabe es Hamas) se apoderó del poder por la violencia en el territorio hace siete meses.
El ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, ordenó que los cruces hacia Gaza fuesen cerrados el jueves, afirmando que esta medida estaba destinada a presionar a los militantes dentro de ese territorio para que dejasen de disparar cohetes y morteros hacia Israel.
Un portavoz de su ministerio dijo hoy que no había planes inmediatos para levantar el bloqueo.
«Estamos estudiando la situación todo el tiempo», dijo Shlomo Dror. «Es el Hamas el que debe decidir si continúa disparando», agregó.
Dror sostuvo que las advertencias de que la situación humanitaria se agravaba eran mera propaganda. «No hay una crisis humanitaria, eso es propaganda. Tienen reservas de alimentos», insistió.
Los disparos de cohetes y morteros hacia Israel disminuyeron en los últimos días, y en las últimas 24 horas sólo se lanzaron siete desde Gaza, señaló el ejercito hoy por la mañana.
Los responsables de la Liga Arabe que se congregaron en El Cairo hoy para una reunión de emergencia destinada a discutir el bloqueo israelí señalaron el peligro de una crisis humanitaria y dijeron que las acciones del Estado hebreo podían perjudicar las renovadas conversaciones de paz.
El presidente de Egipto, Hosni Mubarak, llamó por teléfono al primer ministro de Israel, Ehud Olmert, para destacar «la necesidad de poner fin a la agresión israelí contra el pueblo palestino» y subrayar «el deterioro de la situación humanitaria ocasionada por el bloqueo impuesto a la franja por Israel».
El Hamas, que se apoderó de Gaza por la fuerza en junio pasado, afirmó que las medidas israelíes significaban la «muerte lenta» del territorio y pidió una intervención internacional.
El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, también «pidió al gobierno israelí que levante inmediatamente su bloqueo a Gaza y que autorice que entre fuel para facilitar la vida de los inocentes y permitir el funcionamiento adecuado de los hospitales, que enfrentan una crisis que pone vidas en peligro».
El viceprimer ministro israelí, Jaim Ramon, adjudicó la responsabilidad del bloqueo al Hamas, declarando a la radio pública que esperaba que «se aplicaría una presión internacional al Hamas para que cese sus crímenes de guerra».
La comisaria europea de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero-Waldner, instó hoy a Israel a dar marcha atrás con el bloqueo de la franja de Gaza y para evitar una «escalada» de violencia.
«La reciente decisión (israelí) de cerrar todos los puntos de paso fronterizos con Gaza e interrumpir el abastecimiento de combustible exacerbará una situación humanitaria ya catastrófica y, en el terreno, podría provocar una escalada, en momentos en que la situación ya es difícil», declaró la comisaria en un comunicado.
«He hecho saber que estaba en contra de este castigo colectivo inflingido a la población de Gaza», dijo Ferrero Waldner, quien pidió a Israel «reanudar el abastecimiento de combustible y reabrir los puntos de pasos a las mercancías y los envíos con objetivo humanitario».
Pese a estas declaraciones, la comisaria reconoció «la necesidad de Israel de defender a sus ciudadanos» y condenó «los disparos de cohetes» palestinos contra su territorio.
La franja de Gaza, sometida a un bloqueo israelí desde hace cuatro días y sin servicio de electricidad, estaba hoy al borde de una crisis humanitaria, y el movimiento islamista Hamas, que controla ese territorio, acusó a Israel de «condenar a muerte» a sus habitantes.