El suministro de electricidad fue parcialmente restablecido en la franja de Gaza hoy después de que Israel decidió aliviar -ante la presión internacional- el bloqueo impuesto desde hace cinco días a este territorio palestino.
Al mismo tiempo, manifestantes palestinos que querían quebrar el bloqueo israelí trataron de forzar el paso entre Egipto y la franja de Gaza en medio de disturbios que dejaron cinco heridos. Sin embargo, luego se restableció la calma.
En Nueva York, la cuestión del bloqueo será discutida por el Consejo de Seguridad de la ONU y la delegación israelí ante las Naciones Unidas recibió la consigna de obstaculizar toda eventual resolución.
El 17 de enero Israel impuso un bloqueo total a la franja de Gaza en respuesta a los numerosos disparos de cohetes palestinos contra el sur de su territorio. Al mismo tiempo, el ejército israelí efectuó operaciones contra los grupos armados en Gaza que desde el 15 de enero dejaron 38 muertos.
Pero ante las críticas de la comunidad internacional, que teme una crisis humanitaria en un territorio pobre habitado por 1,5 millones de personas, Israel autorizó la entrega de 360 mil litros de fuel destinados a la única central de la franja de Gaza.
La central eléctrica que alimenta a la ciudad de Gaza, que había dejado de funcionar el domingo por falta de combustible, reanudó a mediodía la distribución de corriente a los diversos barrios de la ciduad, pero en forma alternada, porque no funciona a plena capacidad.
Los camiones cisterna también llevaron 80 toneladas de gas doméstico y 60 mil litros de diesel a través del terminal de Nahal Oz entre Israel y la franja de Gaza, según las autoridades palestinas.
No obstante, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, consideró que estas medidas eran «insuficientes». «Nosotros continuaremos nuestros esfuerzos para obtener el levantamiento total del bloqueo», dijo a la prensa en Ramala (Cisjordania).
Abas volvió a criticar los disparos de cohetes lanzados por los grupos armados palestinos contra Israel, que provocan mortíferas represalias y sanciones que afectan a toda la población. «Nosotros hemos condenado esos disparos inútiles y continuamos haciéndolo. Esos tiros deben terminar», insistió.
El Hamas, que controla Gaza desde junio luego de haber derrotado a los servicios de seguridad de Abas, también minimizó la disminución del bloqueo.
«Es una cortina de humo», declaró Taher al Nunu, el portavoz del Hamas (acrónimo en árabe del Movimiento de Resistencia Islámica). «Â¿De qué sirve que una ciudad tenga luz si la muerte lenta continúa a causa de la escasez de productos alimentarios y medicamentos?», agregó.
Cientos de palestinos respondieron a la convocatoria del Hamas manifestando en el terminal de Rafah, que aparte de la frontera israelí, que está cerrada, representa la única apertura de Gaza al resto del mundo.
Las fuerzas egipcias, que trataron de rechazar a los manifestantes, intercambiaron disparos con hombres armados que participaban en la protesta. Cuatro palestinos y un guardia egipcio fueron heridos, según testigos.
Al mismo tiempo, el coordinador humanitario de la ONU en los territorios palestinos, Maxwell Gaylard, afirmó que los palestinos atraviesan «una crisis generalizada de pobreza que aumenta, un aumento del desempleo, un deterioro de las condiciones de vida y violaciones a gran escala contra (su) dignidad».
Los palestinos atraviesan una «crisis generalizada de pobreza que va en aumento», afirmó hoy en Jerusalén el coordinador humanitario de la ONU en los territorios palestinos, Maxwell Gaylard.
«A grandes rasgos, tenemos una crisis generalizada de pobreza que va en aumento, una subida del desempleo, un deterioro de las condiciones de vida y afrentas a gran escala contra la dignidad de los palestinos», advirtió Gaylard en rueda de prensa para lanzar el «Llamamiento humanitario» de 2008 en favor de los territorios palestinos.
Los palestinos son ante todo víctimas «de una falta de protección contra la violencia, de una negación de los derechos humanos, económicos, políticos y sociales» y se enfrentan a una «fragmentación» de su territorio así como a restricciones de circulación, explicó el coordinador onusiano.
Según cifras de la Oficina Palestina de Estadísticas, citadas por Gaylard, el 57% de las familias palestinas vive en la pobreza (49% en Cisjordania y 79% en Gaza), mientras que el desempleo alcanzó el año pasado el 32,3% en Gaza y el 22,6% en Cisjordania.
Paralelamente, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) estimó en Ginebra que el bloqueo que Israel impone desde el jueves pasado a la franja de Gaza puede suponer un «colapso total» de las infraestructuras del territorio.
«Las medidas de bloqueo tienen un enorme coste humano y hemos pedido a Israel que las levante inmediatamente», declaró la portavoz de la CICR, Dorothea Krimitsas.
El temor a una crisis humanitaria y la consiguiente presión internacional para impedirla llevó hoy a Israel a restablecer parcialmente el suministro de electricidad a la Franja de Gaza, después de cinco días de bloqueo total impuesto como represalia al lanzamiento de cohetes contra territorio hebreo.