Hezbolá ha restaurado sus capacidad militar, particularmente su arsenal de misiles de largo alcance, un año después de la Segunda Guerra del Líbano, informó hoy Radio Israel.
Un alto oficial de las fuerzas de defensa israelíes indicó en una entrevista con Radio Israel que Siria estaba transfiriendo armas a Hezbolá con el completo conocimiento del Ejército libanés y a espaldas de la Fuerza Interina de la ONU en el Líbano (UNIFIL).
Hezbolá mantiene la calma de momento para poder restaurar sus bases de lanzamiento de misiles durante la guerra del año pasado, añadió.
El diario local Ha’aretz citó al jefe de Hezbolá, el jeque Hassan Nasrallah, quien el lunes explicó al canal panárabe Al- Jazeera TV, que el grupo tenía capacidad para lanzar cohetes a cualquier punto de Israel.
Hezbolá tenía esta capacidad en la guerra del año pasado, y ahora la mantiene, constató entonces Nasrallah.
«Incluso en los meses de julio y agosto de 2006 no hubo ni un solo enclave palestino ocupado que no pudiéramos alcanzar, cada punto y cada esquina», indicó Nasrallah.
«Y todavía podemos hacerlo hoy en día», subrayó.
De todas formas, una fuente de seguridad israelí se mostró escéptica sobre las declaraciones de Nasrallah, indicando que Hezbolá podía como mucho alcanzar puntos en el centro de Israel, al norte de la región de Tel Aviv.
El alto el fuego auspiciado por la ONU que puso fin a la guerra con el envío de 13.000 tropas de la UNIFIL, encargadas de controlar que Hezbolá no se rearme cerca de la frontera líbano- israelí.
La captura de dos soldados israelíes a manos de Hezbolá en una incursión transfronteriza el 12 de julio de 2006 desató la guerra de 34 días entre Israel y Hezbolá, que ha dejado más de 1.200 libaneses y alrededor de 157 israelíes muertos.