Israel abogó por ayudar al presidente palestino, Mahmud Abas, tras la toma de control de la franja de Gaza por Hamas, y se mostró dispuesto a «abrir una nueva página» en las relaciones entre ambos pueblos, sin entrar, sin embargo, en medidas precisas.
Esta nueva postura de acercamiento israelí, de concretarse en hechos, podría ser decisiva en la cumbre cuatripartita prevista el lunes en Egipto entre el presidente egipcio, Hosni Mubarak, Abas, el primer ministro israelí, Ehud Olmert, y el rey de Jordania, Abdalá II.
El encuentro, debido a la crisis de la franja de Gaza, será el primero de este nivel desde la cumbre del 8 de febrero de 2005, también en la localidad costera egipcia de Charm El Cheij, en la que participaron el ex primer ministro israelí Ariel Sharon y los tres mismos dirigentes árabes.
Olmert, que el martes pasado se reunió en Estados Unidos con el presidente estadounidense, George W. Bush, espera que la reunión desemboque en «la puesta en marcha de una plataforma que permita abrir una nueva página» entre israelíes y palestinos.
Por eso, el primer ministro israelí expondrá sobre la mesa un paquete de medidas para paliar el ahogo económico en los territorios palestinos aprobadas el pasado domingo por su gobierno.
Pero las intenciones de los israelíes siguen siendo inciertas.
«No desvelaremos ningún detalle sobre las medidas destinadas a ayudar al presidente Abas», indicó el viernes a la AFP Miri Eisin, portavoz del primer ministro israelí. «Serán presentadas el domingo a los ministros y abordadas el lunes en Charm El Cheij», agregó.
Eisin declaró, sin embargo, el jueves que Olmert solicitaría al consejo de ministros poner fin al bloqueo de la transferencia de unos fondos que Israel debe pagar a la Autoridad Palestina.
El Estado hebreo retiene desde la llegada al poder de los islamistas de Hamas, en marzo de 2006, más de 600 millones de dólares, procedentes de las recaudaciones mensuales en nombre de la Autoridad Palestina en concepto de ingresos fiscales y de aduanas.
Según el diario Yediot Aharonot, esta suma podría ser desbloqueada por etapas: se entregarían en un primer momento 100 millones de dólares, antes de establecer un mecanismo de control para impedir que el dinero caiga en manos de Hamas, considerado un grupo terrorista por Israel, Estados Unidos y la Unión Europea.
Las medidas propuestas por Olmert incluirían asimismo la entrega de armas y municiones a las fuerzas de seguridad palestinas leales a Abas en Cisjordania y una mayor libertad de movimientos de personas y mercancías, según la radio pública.
Los más de 500 controles militares que Israel mantiene en Cisjordania imposibilitan prácticamente los desplazamientos y asfixian aún más la agonizante economía del territorio.
Un alto responsable israelí bajo anonimato explicó a la AFP que «la Autoridad Palestina está considerada desde ahora como un interlocutor válido. Se ha puesto en contra de Hamas y está determinada a acabar con la amenaza para la causa palestina que representan» los islamistas, explicó.
«Es la ocasión de ensueño que esperábamos para progresar», según este responsable.