Es un territorio británico formado por una isla principal y algunos islotes situados en el mar de Irlanda, en el centro de las Islas Británicas. Es una dependencia de la Corona británica; no forma parte del Reino Unido (aunque éste se encarga de la defensa, representación internacional y cierta capacidad legislativa sobre el territorio) ni de la Unión Europea, pero legalmente es propiedad directa del soberano británico, actualmente la reina Isabel II. Este status no la convierte totalmente en un estado independiente, pero aun así el archipiélago goza de una gran autonomía política y económica.