El representante de Irán ante la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) calificó hoy de «infundadas» las sospechas de que la República Islámica esté fabricando una bomba atómica, expresadas en un informe de ese organismo de la ONU, informó la agencia Fars.
Ali Asghar Soltanieh dijo que los documentos citados en el informe de la AIEA son «inventados», por lo que «no tienen ninguna validez».
«Dije en muchas ocasiones que cuando nos mostraron esos documentos ninguno de ellos tenía sellos confidenciales o secretos», aseveró Soltanieh.
«Así quedaba demostrado que todos los documentos fueron inventados y que son infundados, por lo que no tienen ninguna validez», agregó.
En su primer informe a los gobernadores de la agencia de la ONU, el director general de la AIEA, Yukiya Amano, se mostró el jueves inquieto por la posibilidad de que Irán haya intentado desarrollar cabezas nucleares.
«La información de la que dispone la Agencia (…) genera preocupaciones sobre la existencia potencial de actividades secretas pasadas o presentes de Irán, relacionadas con el desarrollo de una carga nuclear para un misil», dijo Amano.
Durante años, la AIEA ha estado examinando informes de inteligencia según los cuales Irán estaría buscando dotarse de la bomba atómica.
Un informe de inteligencia estadounidense de 2007 decía que Irán detuvo la investigación en ese sentido en 2003, pero el informe de Amano hace pensar a algunos gobiernos occidentales que Irán ha mantenido bajo cubierto un programa nuclear militar.
El último informe de la AIEA sobre el programa nuclear iraní demuestra la necesidad de «actuar con determinación para responder a la falta de cooperación» de la República Islámica, afirmó hoy el ministerio francés de Relaciones Exteriores.
«Ese informe confirma de manera precisa las muy graves preocupaciones de la comunidad internacional» y «demuestra la urgencia de actuar con determinación para responder a la falta de cooperación por parte de Irán», declaró el portavoz de la cancillería, Bernard Valero.
La Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), afirmó el jueves que Irán podría estar fabricando una bomba atómica.
La actividad de enriquecimiento de uranio iraní «genera preocupaciones sobre la existencia potencial de actividades secretas pasadas o presentes de Irán, relacionadas con el desarrollo de una carga nuclear para un misil», señala el flamante director de la AIEA, Yukiya Amano, en su primer informe al Consejo de gobernadores de ese organismo de la ONU.
Francia, que este mes ejerce la presidencia del Consejo de Seguridad de la ONU, es partidaria de reforzar las sanciones contra Irán, sospechado por los países occidentales de buscar dotarse del arma nuclear.
Irán, que afirma que su programa nuclear sólo tiene fines civiles, afirmó este viernes que las sospechas de la AIEA son totalmente «infundadas».
El informe de la Agencia nuclear de la ONU, que sustenta las sospechas de que Irán puede estar fabricando una bomba atómica, «confirma las serias inquietudes» sobre las intenciones de la República Islámica, afirmó hoy el portavoz de la jefa del gobierno alemán Angela Merkel.
«El informe de la AIEA (…) confirma las serias inquietudes que el gobierno tiene desde hace tiempo sobre el programa nuclear iraní», declaró el portavoz, Ulrich Wilhelm, en una rueda de prensa en Berlín.
«Nuestra mano sigue tendida (…) pero el desafío pertinaz a la AIEA y las resoluciones de la ONU y la peligrosa política iraní, en general, obligan a la comunidad internacional a avanzar, en Nueva York, hacia nuevas sanciones contra el régimen de Teherán», agregó el portavoz.
Alemania, junto con los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, forma el llamado grupo 5 1 que discute con Irán sobre su programa nuclear.
El informe de la AIEA, obtenido el jueves por la AFP, confirma que Teherán empezó a enriquecer su uranio a un nivel más elevado (19,8%) en sus instalaciones de Natanz entre el 9 y el 11 de febrero. Para producir una bomba nuclear, no obstante, el uranio tendría que estar enriquecido por encima del 90%.