La polémica acogida que recibió el presidente iraní Mahmud Ahmadinejad en la universidad estadounidense de Columbia provocó hoy reacciones de indignación de universitarios y responsables políticos iraníes.
El discurso de Ahmadinejad tuvo en cambio un eco apagado en los medios de comunicación estatales, que no cubrieron las declaraciones del presidente.
La televisión iraní mostró sólo algunos fragmentos cortos de la intervención presidencial, para excluir los silbidos y las protestas de una parte de los asistentes, y no mostró tampoco la furiosa polémica que suscitó entre los estudiantes su afirmación de que en Irán no había un solo homosexual.
La televisión no mencionó tampoco las severas críticas que dirigió al presidente iraní el presidente de la universidad, Lee Bollinger, en su discurso de introducción.
Seis presidentes de universidades iraníes protestaron por el «tratamiento maleducado e irracional del presidente de Columbia», en una carta que le enviaron y cuyo contenido fue difundido por la agencia oficial Irna.
«Es deplorable que los propietarios y responsables de los medios de comunicación (estadounidenses) determinaran el contenido del discurso de un presidente de la universidad», señaló la carta.
El acto en su conjunto fue «un complot deleznable» contra el presidente iraní y una «falta de respeto para todos los iraníes», dijo el jefe del centro de investigaciones del parlamento iraní, Ahmad Tavakoli.
El ex ministro reformador de Cultura, Ataolá Mohajerani, lamentó por su parte el «ambiente de funeral» en la sala, aunque consideró que el discurso del presidente iraní había situado a ese país «en una posición de rectitud e inocencia».