Irán desdeña a Occidente


El presidente iraní­, Mahmud Ahmadinejad, calificó de meros «pedazos de papel» los proyectos de la ONU para sancionar a Irán por su programa nuclear, al tiempo que atacaba a sus oponentes, en un discurso televisado con motivo del 29 aniversario de la Revolución Islámica.


«El pueblo iraní­ no cederá un ápice de su derecho a la energí­a nuclear», afirmó, acusando a sus opositores de entregar información a los enemigos de Irán.

Las grandes potencias «no deben corregir sus errores con un nuevo error», dijo el mandatario ultraconservador, al referirse al posible voto de nuevas sanciones contra Irán por parte del Consejo de Seguridad de la ONU.

«Gracias a Dios, el expediente nuclear ya está cerrado. Los enemigos de la Revolución iraní­ pueden solamente jugar con pedazos de papel. Es todo lo que pueden hacer», afirmó Ahmadinejad en un discurso tí­picamente combativo ante la multitud que abarrotaba la plaza Azadi, en el centro de Teherán, con motivo del 29 aniversario de la revolución que derrocó al Sha Mohamad Reza Pahlavi y llevó al poder al ayatola Joimeni.

Estados Unidos y sus aliados impulsan el voto de una tercera resolución de la ONU con sanciones contra Irán, por la continuidad de su polémico programa nuclear.

Los paí­ses occidentales temen que Irán utilice la tecnologí­a nuclear para fabricar armas atómicas, pero Teherán insiste en que se trata de un programa civil y sigue adelante con él.

Ahmadinejad anunció por otra parte que Irán enviará otros dos cohetes al espacio en los próximos meses, pese a la inquietud expresada por los paí­ses occidentales y por Rusia sobre ese programa.

«Se lanzarán otros dos cohetes y esperamos poner en órbita en el próximo verano (boreal) el primer satélite construido en Irán», dijo Ahmadinejad, que calificó de «éxito» el enví­o del primer cohete iraní­, el 4 de febrero.

Esta iniciativa fue criticada por Estados Unidos, que consideró que con ella la República Islámica acentuarí­a su aislamiento en la comunidad internacional.

Rusia afirmó por su parte que este lanzamiento daba pie a «sospechas» sobre posibles ambiciones nucleares militares por parte de Irán.

A un mes de las elecciones legislativas del 14 de marzo, Ahmadinejad arremetió también contra sus opositores en Irán, a los que acusó de buscar la venganza y de traicionar al paí­s sobre la cuestión nuclear.

«Desgraciadamente hay algunas personas en este paí­s que se consideran los propietarios del paí­s y quieren controlarlo todo», afirmó.

«En el tema nuclear, hay algunos que desafortunadamente fueron al enemigo y lo alentaron, dándole información interna», agregó.

La fiesta nacional de la «Victoria Gloriosa de la Revolución Islámica» conmemora la fecha del 11 de febrero de 1979, cuando el ejército se negó a continuar reprimiendo el levantamiento popular contra el Sha.

La decisión del ejército dio el control del paí­s a Jomeini y puso fin al mandato del último primer ministro del Sha, Shapur Bajtiar. El Sha, aliado de Estados Unidos, habí­a partido de Irán tres semanas antes.