Irán considera «ilegal» la nueva resolución de la ONU


Mohammed ElBaradei (I), director general de la Agencia Internacional de Energí­a Nuclear, junto a Milenko Skoknic, presidente del Consejo Superior.

Irán consideró «ilegal» la nueva resolución de la ONU que le aplica sanciones por su programa nuclear y acusó a las grandes potencias de manipular al Consejo de Seguridad y debilitar el papel de la Agencia Internacional de Energí­a Atómica (AIEA).


Esta resolución es «totalmente ilegí­tima e ilegal», dijo el lunes el embajador iraní­ ante la ONU, Mohammad Khazaee, pocos minutos antes de que fuera adoptado ese texto en Nueva York.

«La consecuencia de la nueva resolución que fortalece las sanciones contra Teherán es un debilitamiento de la AIEA», afirmó por su parte, después de la votación, el embajador iraní­ ante la Agencia Internacional de Energí­a Atómica, Ali Asghar Soltanieh, citado por la agencia ISNA.

La prensa iraní­ no mencionó el tema el martes, y ninguna personalidad iraní­ de gran jerarquí­a habí­a reaccionado hacia el mediodí­a. Esta cuestión no fue mencionada por el noticiero de la televisión estatal.

El presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores y de Seguridad Nacional, Allaedin Boruyerdi, aseguró que la resolución 1803 no tení­a una «base legal» y no era «conforme a la lógica de las reglas de la Agencia (AIEA) y al Tratado de No Proliferación».

Por su parte, la agencia ISNA sostuvo el martes que dicha resolución no es «ni aceptable, ni aplicable».

En el texto adoptado por casi unanimidad –14 votos a favor, una abstención– el Consejo de Seguridad endureció el régimen de sanciones económicas y comerciales que habí­a instaurado contra Irán en dos resoluciones anteriores, en diciembre de 2006 (1737) y en marzo de 2007 (1747).

Rusia, miembro permanente del Consejo de Seguridad y reticente a sancionar a Irán, afirmó que esta resolución constituye «una señal polí­tica fuerte enviada a Teherán sobre la necesidad de cooperar».

China, que a priori también se opone a medidas demasiado duras, sostuvo que «el objetivo no es castigar a Irán, sino presionarlo para reanudar el diálogo y reactivar una nueva sesión de sesión de esfuerzos diplomáticos».