Irán acepta el marco del acuerdo propuesto por la agencia de la ONU en cuestiones nucleares para enriquecer su uranio en el extranjero, pero quiere introducir «cambios importantes» en el proyecto, indicó hoy la televisión estatal Al Alam.
«Irán acepta el marco general del proyecto de acuerdo pero quiere importantes cambios», declaró una fuente allegada a las negociaciones, citada hoy por la cadena de televisión iraní en árabe Al-Alam.
Esa fuente agregó que Irán daría su respuesta oficial «en las próximas 48 horas» a la Agencia internacional de la energía atómica (AIEA).
El canciller francés, Bernard Kouchner, consideró en Luxemburgo, donde participaba en una reunión de la Unión Europea (UE), que el planteo iraní «no es una buena señal».
De su lado, el jefe de la diplomacia europea, Javier Solana, dijo que esperaba mayores especificaciones en contactos telefónicos el miércoles, pero que le parecía que el plan de la AIEA no requería grandes modificaciones.
Solana negocia desde 2006 en nombre de las seis grandes potencias (EE.UU., Rusia, Francia, Gran Bretaña, China y Alemania) que tratan de persuadir a Irán de aceptar enriquecer su uranio en el extranjero, a cambio de ventajas diplomáticas y económicas.
El proyecto de acuerdo propuesto el 21 de octubre por la AIEA busca desactivar los temores occidentales sobre la naturaleza de las actividades nucleares iraníes.
Estados Unidos, Rusia y Francia, que negociaron con Irán la semana pasada en Viena, lo aprobaron el viernes, pero Teherán reclamó un plazo adicional para continuar su estudio.
El plan prevé, según diplomáticos occidentales, que Irán entregue 1.200 kilos de uranio enriquecido a menos de 5% para ser enriquecido a 19,75% en Rusia, antes de que Francia fabrique «corazones nucleares» para un reactor de investigación científica en Teherán.
Los «cambios» evocados el martes por la fuente citada por Al-Alam podrían referirse a las modalidades de entrega y a la cantidad de uranio, luego que varios responsables iraníes rechazaron la idea de enviar al exterior 1.200 de los 1.500 kilos de uranio enriquecido a 3,5% que posee el país.
El secretario del Consejo iraní del Discernimiento, Mohsen Rezai, ex jefe de los Guardianes de la Revolución (ejército ideológico del régimen), declaró declarado hace dos días que Irán debía conservar 1.100 kilos de uranio enriquecido.
Varios responsables iraníes criticaron el fin de semana el proyecto de acuerdo, pero dos influyentes diputados se mostraron mucho más favorables hoy.
«Teniendo en cuenta los esfuerzos mutuos, se puede decir que el acuerdo de Viena es una victoria para ambas partes», estimó Seyed Hosein Naghavi Hoseini, miembro de la Comisión de Relaciones Exteriores del Parlamento, citado por la agencia oficial IRNA.
El presidente de esa misma comisión, Alaeddin Borujerdi, sugirió que Irán haga la entrega de uranio por etapas.
Pero otro miembro de esa comisión, el poderoso diputado conservador Mohammad Kosari, criticó el acuerdo y aseguró que los legisladores lo rechazarían de manera contundente.
Varios países occidentales acusan a Irán de tratar de obtener el arma atómica amparándose en actividades nucleares civiles, lo que Teherán desmiente.
La cuestión del enriquecimiento del uranio es el eje de la cuestión, ya que mientras el uranio levemente enriquecido es utilizado para las centrales nucleares, ese mismo mineral muy enriquecido (90%) permite la elaboración de armas nucleares.
El presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, destacó este martes el apoyo al programa nuclear iraní dado por el primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan, en visita oficial a Teherán.
Según la página internet de la Presidencia iraní, Erdogan declaró que «aquellos que hablan de desarme en el mundo deben comenzar por sí mismos».