Irak quiere recuperar su turismo


Abu Omar, comerciante de Bagdad, ofrece joyas de fantasí­a a los visitantes de la ciudad. FOTO LA HORA: AFP SABAH ARAR

Irak quiere volver a ser una meta de vacaciones y así­ lo hará saber en el Mercado Mundial del Turismo de Londres, una de las principales citas para los profesionales del sector a la que volverá esta semana tras diez años de ausencia del panorama del turismo mundial.


Tras un decenio de ausencia de las ferias internacionales del sector turí­stico, una delegación dirigida por Hammud al Yaqubi, el presidente del Comité de Turismo Iraquí­, viajará a Londres para participar en el World Travel Market (WTM), el gran escaparate del turismo mundial abierto hasta mañana en la capital británica.

«Es nuestra primera participación en una feria turí­stica en Europa desde hace más de un decenio», reconoce con satisfacción Hasan Al-Fayadh, responsable de comunicación de la delegación, contactado telefónicamente por la AFP en Jordania, donde se encontraba retenido el martes por problemas de visados.

Según Al-Fayadh, «Irak ya es un destino conocido del turismo religioso para los musulmanes de los paí­ses vecinos como Irán, Pakistán, Bahrein o India».

«Pero nuestra estrategia ahora es atraer a los turistas de Europa, América y Asia, dado que la situación de la seguridad en el paí­s ha mejorado», explica.

Si se cree al responsable iraquí­, pese a que los atentados suicidas siguen siendo portada de los diarios mundiales, las zonas peligrosas del paí­s se reducen ahora ya a «unos pocos bolsones» y los turistas pueden acceder a numerosos lugares, sobre todo en la provincia autónoma del Kurdistán, al noreste del paí­s, donde la seguridad «es muy buena».

Al-Fayadh enumera los numerosos tesoros turí­sticos de Irak, empezando por las excavaciones arqueológicas de Mesopotamia, ese «paí­s de los dos rí­os» (el Tigris y el Eufrates) en la que destacan Ur y Babilonia y también considerada «la cuna de la civilización».

Pero tampoco hay que desdeñar las maravillosas mezquitas y ciertas iglesias cristianas presentes en el territorio iraquí­, que se encuentran entre las más antiguas del mundo.

Además, Irak ofrece una gran diversidad cultural, sobre todo en el Kurdistán, donde se mezclan las influencias kurdas, turcomanas y árabes.

Respecto a las infraestructuras de acogida, Irak sufre un enorme retraso tras años de guerra y violencia.

En este sentido, su delegación oficial espera encontrar en Londres socios dispuestos a invertir en la hotelerí­a, pues reconoce que los 784 establecimientos actualmente existentes en el paí­s se hallan en un estado lamentable.

En cuanto a los transportes, los aeropuertos iraquí­es ofrecen por el momento muy pocos vuelos directos fuera de Oriente Medio. Pero, como subraya Al-Fayadh, la compañí­a de bandera Iraki Airways tiene previsto iniciar en noviembre conexiones con Londres. Asimismo, la aerolí­nea británica British Airways quiere poner en marcha en 2010 la conexión Londres-Bagdad.

Por el momento, ciertos turoperadores occidentales se han atrevido a dar un primer paso. Algunos se aventuran ya regularmente a organizar viajes al Kurdistán e incluso un operador británico -por el momento la única en Europa- ofrece desde este año circuitos en el resto del paí­s.

El «valiente» es Hinterland Travel, que se describe como un especialista en «viajes de aventura» y cuya lista de destinos es como el catálogo de las zonas que los gobiernos occidentales desaconsejan, tales como Afganistán, Cachemira, Pakistán o Birmania.

Tras haber suspendido sus viajes a Irak de 2004 a 2008, el turoperador británico se enorgullece de haber vuelto al paí­s de los dos rí­os la pasada primavera y haber organizado ya cuatro circuitos, con tanto de guí­a turí­stica regalada a los aguerridos participantes bajo el tí­tulo de «Irak, aquí­ y ahora».