Irak: cuatro occidentales secuestrados


Protesta. Un grupo de iraquí­es manifestaron por cambios en la vida polí­tica de Irak para garantizar la seguridad.

Cuatro occidentales fueron secuestrados el martes en Bagdad por hombres uniformados como policí­as, mientras que dos atentados sangrientos causaron al menos 33 muertos.


El ejército estadounidense anunció por su parte la muerte de ocho soldados en ataques cometidos el lunes en la provincia de Diyala, al norte de Bagdad, con lo que el mes de mayo pasó a convertirse en el más sangriento en lo que va de año para las fuerzas armadas ocupantes, con 111 muertos.

«Cuatro empleados alemanes del ministerio de Finanzas acababan de terminar su trabajo en una oficina local del ministerio, en la calle Palestina, cuando fueron detenidos», indicó una fuente de los servicios de seguridad.

Sin embargo, la nacionalidad de los expertos no estaba plenamente confirmada, ya que la embajada alemana no quiso hacer ningún comentario, mientras que la cancillerí­a británica afirmaba por su parte desde Londres que estudiaba «con urgencia» el caso, ya que algunos podrí­an tener nacionalidad británica.

«Cuarenta vehí­culos policiales llegaron y tomaron posiciones en torno al edificio. Hombres uniformados irrumpieron en el interior y se apoderaron de los cuatro expertos», explicó la fuente.

Alemania sigue sin tener noticias de dos ciudadanos suyos que fueron secuestrados el 6 de febrero en Bagdad, una madre de 61 años y su hijo de 20.

Sus secuestradores exigieron que Alemania retire sus tropas de Afganistán.

Los atentados continuaron ensangrentando las calles de Bagdad. Por lo menos 33 personas murieron durante la jornada, informaron los servicios de seguridad y fuentes médicas.

«Un coche bomba explotó en una calle comercial del barrio Amil, cerca de una mezquita chiita del suroeste de la capital», indicó una fuente de seguridad.

«Recibimos los cuerpos de 21 personas muertas en la explosión, entre las cuales figuran mujeres y niños. Atendemos en este momento a 53 personas que resultaron heridas», afirmó una fuente en el hospital Yarmuk.

El barrio Amil, de mayorí­a chiita, ya fue escenario de otro brutal ataque el 22 de mayo, con 24 muertos, lo que provocó la cólera de los habitantes ante la impotencia de las fuerzas iraquí­es y estadounidenses.

En otro atentado con coche bomba, al menos 12 personas murieron y 20 resultaron heridas en el centro de la capital.

«Un coche bomba conducido por un terrorista explotó en la plaza Tayaran, cerca de una patrulla policial», indicó una fuente de seguridad.

Esos atentados se producen a pesar de un plan de seguridad según el cual más de 85.000 soldados, estadounidenses e iraquí­es, patrullan diariamente en la capital para lucha contra la violencia, en gran parte interconfesional.

Un civil murió igualmente y tres resultaron heridos en la explosión de una bomba cerca de Madain, a 25 km al sur de Bagdad.

Finalmente, seis militares murieron al estallar el lunes varias bombas mientras circulaban en sus vehí­culos, y otros dos al caerse su helicóptero, en la provincia de Diyala, anunció el martes el ejército estadounidense.

Diyala, cuya capital Baaquba está situada a unos 60 km al norte de Bagdad, es un Irak en miniatura donde viven sunitas, chiitas y kurdos. La violencia sectaria es casi diaria y la facción iraquí­ de Al Qaida está bien implantada en esa provincia.

111 elementos de las fuerzas de ocupación en Irak han muerto durante el mes de mayo.