El Ministerio Público (MP) y la Policía Nacional Civil (PNC) investigan el asesinato de los tres miembros de la institución policíaca, la semana pasada. Todas las hipótesis están sujetas a investigación; sin embargo, se destaca que podrían estar vinculadas con información de crímenes que implican a los autores intelectuales.
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Según se ha dado a conocer, los hechos registrados ese día -10 de marzo- en la zona 2 y 11, fueron perpetrados específicamente contra miembros del Departamento de Delitos contra la Vida, de forma simultánea y con armas de grueso calibre.
DETALLES
El primer atentado se perpetró a las 14:30 horas en la 10a. avenida, frente al numeral 0-10, de la zona 2 capitalina, contra los oficiales fallecidos Gustavo Adolfo Pineda Carías y Noé Eliud Blanco Solís, quienes viajaban a bordo de un automóvil; ellos regresaban de almorzar, cuando fueron emboscados por dos vehículos, un sedán color lila, y otro color gris. En la escena del crimen quedaron 32 casquillos de 9 y 45 milímetros, así como de fusil AK-47.
El segundo ataque se perpetró a las 15:40 horas, en la 5a. avenida y calzada Roosevelt, de la zona 11, contra la unidad DEIC-006, donde viajaban dos agentes de la PNC, uno de ellos identificado como í‰lfego Vásquez Cabrera, quien murió a su ingreso a un centro asistencial.
Los miembros de la institución policíaca fueron atacados cuando regresaban del hospital Roosevelt, donde minutos antes habrían recogido datos de una persona herida con arma blanca.
En esta segunda escena del crimen se localizaron casquillos de 9 y 7.62 milímetros, y en las cercanías donde se originó el suceso, específicamente en la 5a. avenida y 3a. calle de la colonia Progreso, zona 11, fue abandonado el automóvil P-526 DRW marca Toyota, color verde, modelo 1997, con reporte de robo el 8 de marzo de este año en la Calzada San Juan, zona 7; en el interior del automotor fueron hallados tres fusiles AK-47.
A unos 50 metros del referido hallazgo, se localizó el vehículo P-340 DSB, marca Toyota, color azul, modelo 2009, solvente, el cual presentaba un impacto de proyectil de arma de fuego en el bumper delantero; en el interior del mismo fueron encontrados varios teléfonos celulares. Similar al ataque de la zona 2, testigos informaron que los atacantes se conducían en dos vehículos, quienes luego de cometer el crimen huyeron a inmediaciones del mercado El Guarda.
VíCTIMAS
Gustavo Adolfo Pineda Carías era un joven investigador de 26 años, que nació el 23 de octubre de 1983 en Zacapa; se gradúo de perito contador y estaba casado, tenía seis años y dos meses de servicio, era oficial tercero en la PNC y actualmente formaba parte del Departamento de Delitos contra la Vida de la DEIC.
Uno de sus jefes lo recuerda por su liderazgo, alegría y discusión en las reuniones de trabajo, donde aprovechaba para destacar lo que le consideraba importante. A pesar, de atender varias investigaciones de asesinatos no se deprimía, al contrario siempre estaba de buen humor y con deseos de buscar la verdad detrás de las muertes, refiere la fuente.
Noé Eliud Blanco Solís, de 27 años, nació el 15 de noviembre de 1982, en la aldea Sacsuy, San Juan Sacatepéquez, se gradúo de bachiller en Ciencias y Letras, tenía 6 años y 2 meses de servicio dentro de la institución policíaca, era agente y actualmente estaba en el Departamento de Delitos contra la Vida de la DEIC, estaba casado y tenía dos niños, uno a punto de nacer.
«Blanco Solís era un agente de policía con muchas virtudes y destrezas, responsable, disciplinado y eficiente, dirigía un comando de investigación de muertes de pilotos», refiere el entrevistado.
í‰lfego Váquez Cabrera, nació el 15 de mayo de 1984, en San Agustín Acasaguastlán, el Progreso, tenía 25 años, era agente, con cinco años y siete meses de servicio, formaba parte de la DEIC. «Era una persona joven pero también comprometido con su labor», concluyó la fuente.
Existen varias hipótesis: la primera es que los investigadores que tenían diferentes casos de homicidio a su cargo -entre éstos, las muertes de pilotos-, estaban a punto de conocer a los autores intelectuales de los hechos; incluso, se sospecha, que sicarios que fueron contratados para cometer estos crímenes, fueron asesinados antes de revelar la identidad de quienes reciben órdenes.
La segunda revela discrepancias de trabajo con miembros del Ministerio Público (MP), aunque se desconoce precisamente con quiénes; en alguna ocasión, los ahora fallecidos, manifestaron su desacuerdo por no efectuarse diligencias legales contra pandilleros y delincuentes involucrados en muertes, a pesar de considerar que existían pruebas contundentes para hacerlo.
La tercera hipótesis refleja que se trató de una confusión, donde se esperaba a «determinado grupo» a bordo de un vehículo con características similares donde viajaban los investigadores Gustavo Adolfo Pineda Carías y Noé Eliud Blanco Solís , de 26 y 27 años, junto a otro oficial del Departamento de Delitos contra la Vida de la División Especializada en Investigación Criminal (DEIC), en la zona 2.