Inversión con riesgos


Como una inversión riesgosa ha sido catalogado el Proyecto Hidroeléctrico Xalalá.

El proyecto hidroeléctrico Sálala, promovido por el Instituto Nacional de Electrificación (INDE), requiere de una sociedad ejecutora que deberá prepararse para realizar una inversión riesgosa.

Javier Estrada Tobar
lahora@lahora.com.gt

La inversión en la planta hidroeléctrica que podrí­a superar los 400 millones de dólares representarí­a para la empresa que obtenga la licitación ganancias seguras durante 30 años, sin embargo, ya se presentan diversos obstáculos en la fase de presentación de ofertantes.

Desde la oposición de la sociedad civil hasta estudios de impacto ambiental negativos podrí­an ser algunos de los inconvenientes por los que atraviese la empresa a la cual el INDE otorgue la oportunidad para invertir, sin embargo, existen varios empresas que han demostrado su interés para presentar su propuesta.

Inician las dificultades

El Movimiento de Desarraigados y la Defensorí­a del Pueblo Maya (DPM) se pronunció en contra de la construcción de la planta, ya que según Francisco Raymundo ?dirigente de esas organizaciones? pone en riesgo a las poblaciones de Cobán en Alta Verapaz y Uspantán en Quiché, donde se podrí­a ubicar la planta.

«Exigimos a las autoridades que respeten la ley, especí­ficamente el Código Municipal donde se permite a las comunidades expresar su opinión al respecto de los temas que les afectan, así­ que vamos a pronunciarnos al respecto», indicó Raymundo.

Asimismo, antes de iniciar con la construcción de la planta deberán transcurrir dos años durante los cuales se realizará un Estudio de Impacto Ambiental (EIA), para determinar las consecuencias que tendrí­a el proyecto en el medio ambiente.

Sin embargo, en el comunicado del INDE se expone que los daños al medio ambiente no serí­an significativos ya que el objetivo de la planta es producir energí­a verde, de tal forma que no se contaminarí­a el agua y el aire, y como resultado se evitarí­a la emisión de 240 mil toneladas de dióxido de carbono.

Adicionalmente a los EIA deberán realizarse estudios sociales, económicos, técnicos, financieros y legales para determinar los niveles de «factibilidad», y de ser positivos se iniciarí­a con el proceso de construcción.

Largo proceso

Según la publicación del INDE en su portal de Internet, la empresa que resulte seleccionada tendrá la oportunidad de construir la hidroeléctrica y operarla durante 30 años consecutivos, posteriormente la infraestructura y el cuerpo legal pasarí­a a formar parte del Instituto Nacional de Electrificación que se encargará de la operación y administración.

Dentro del grupo de empresas interesadas en obtener la licitación se encuentra la norteamericana AES, así­ como Insagen de Colombia, Unión Fenosa, Iberdrola e Indesa de España y Taiwan Power Company de Taiwán, sin embargo no se descarta que más ofertantes presenten su ponencia.

De concretarse el proyecto, la Hidroeléctrica Xalalá aportarí­a 181 megavatios al sistema nacional de energí­a eléctrica y se convertirí­a en el segundo mayor productor nacional después de Chixoy que provee 270 megavatios.